Belsunce-Dalmasso: vivir y morir en un barrio elegante
El asesinato de Nora Dalmasso, ahorcada en el exclusivo barrio de Villa Golf, en Río Cuarto, Córdoba, trae a la memoria la muerte de María Marta García Belsunce, que recibió cinco balazos en la cabeza en un elegante country de Pilar hace cuatro años. También en el caso de García Belsunce se habló de una pista pasional y la causa se cubrió de misterio.
Nora Dalmasso tenía 51 años. María Marta García Belsunce, 50. Ambas eran mujeres activas: Nora trabajaba en la empresa de su padre, María Marta era socióloga y vicepresidenta de Missing Children Argentina.
Las dos pertenecían a familias tradicionales y eran miembros de la clase alta, cada una en su localidad: Nora vivía en una lujosa casa con pileta en el exclusivo barrio Villa Golf de la ciudad cordobesa de Río Cuarto. María Marta ocupaba una casa del country Carmel, en Pilar, provincia de Buenos Aires. Tanto Nora como María Marta eran mujeres elegantes con una amplia vida social.
Nora vivía en una lujosa casa con pileta en el exclusivo barrio Villa Golf de la ciudad cordobesa de Río Cuarto. María Marta ocupaba una casa del country Carmel, en Pilar, provincia de Buenos Aires.
Las dos murieron rodeadas de lujo.
En las dos causas parece haber vínculos oscuros con gente de poder: una de las hipótesis que se manejaron es que detrás de la muerte de la socióloga haya un entramado relacionado con la droga en el que Carrascosa tendría mucho que ver. Por otra parte, la familia de María Marta, gente de dinero y poder, quedó seriamente involucrada en el caso que aún se encuentra sin resolver y donde el principal sospechoso sigue siendo el marido de la víctima. En relación a la muerte de Nora, hay muchos sospechosos relacionados con el poder y también existe una línea que involucraría al marido en un crimen por encargo. 18 muestras de ADN y las sospechas sobr eun misteroso "Señor R" que podría ser el autor del crimen van sumándose a la investigación del hecho.
La diferencia principal podría encontrarse en la disposición de la familia para resolver el crimen: los allegados a María Marta se ocuparon de borrar las huellas, consiguieron un certificado falso en el que decía que la muerte había sido por causas naturales y tiraron al inodoro un supuesto “pituto”, que terminó siendo la prueba de un sexto disparo –porque la muerte natural de María Marta incluyó cinco tiros en la cabeza-. En el caso de Córdoba, el marido, que estaba en Punta del Este, pide a los cuatro vientos el esclarecimiento de los hechos a pesar de que la muerte de su mujer reveló una historia de infidelidad.
¿Qué pasa en los countries?
“En los countries no pasa nada que no pase en cualquier otro lado, en cualquier barrio de Capital, o en cualquier edificio de departamentos del centro. La inseguridad y los asesinatos están en todos lados”, dice Susana Treachi, vecina de un country del Tigre. “No somos distintos por elegir vivir en un lugar distinto”, afirma.
Socorro González Guerrico, que vive en un country de la provincia de Buenos Aires, sostiene que la supuesta vida secreta de los barrios cerrados está muy alentada por la serie Amas de casa desesperadas: “Es mentira que las mujeres andan atrás de los jardineros, porque si se les ocurre tener un amante no lo van a tener acá, donde te enterás cuando tu vecino prende la luz del baño”.
Además, González Guerrico dice que la idea de que las mujeres que viven en los countries no hacen nada y por eso se dedican a tener amantes es un mito: “El 90 por ciento de las mujeres trabajan, se van a la mañana y vuelven a la noche. No hay mucho tiempo para más”, afirma.
En un articulo publicado en el diario Página/12, el periodista Pablo Feinmann analiza los asesinatos en los countries: “Los señores del country pretenden que su privacidad los prive de la acción de la Justicia. Que la Justicia no entre al country, eso pretenden. ‘Este es nuestro lugar. Aquí nos hemos refugiado. Les dejamos la ciudad a la chusma miserable, a los delincuentes. Nosotros, aquí. Entre árboles, tenis, golf y piscinas. No nos molesten. Si queremos asesinar a un familiar, lo hacemos. Para eso hemos cerrado el círculo íntimo. Vivimos entre nosotros. Entre nosotros hacemos negocios, jugamos al golf y nos asesinamos. La Justicia (inventada y manejada por nosotros para controlar el afuera) nada tiene que hacer aquí adentro’.
A esta gente le sorprende que se metan con ellos. Que la sociedad quiera, exija que se les aclare un crimen. La ecuación ámbito privado = seguridad = impunidad es tan poderosa en su concepción del mundo que interpretan un agravio que los sometan a esa Justicia que están acostumbrados a controlar”, escribe Feinmann, dando por tierra con la idea que sostiene que la vida allí es como en cualquier otro lado.
Opiniones distintas para hechos similares: dos mujeres jóvenes asesinadas en hermosas casas rodeadas de cuidados jardines.
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