Caso Dalmasso ¿un crimen perfecto?
Desde que se encontró el cadaver de Nora Dalmasso -el pasado 26 de noviembre- en su casa del barrio Villa Golf de Río Cuarto innumerables hipótesis y conjeturas sobre quien fue el presunto asesino, circularon por los medios y de ahí a la opinión pública. A casi siete meses del crimen, el fiscal Javier Di Santo no parece tener en claro quién es el responsable del hecho y el esclarecimiento del caso parece una utopía.
La hora del perejil y del hijo de Dalmasso
-La noticia sorprendió a propios y extraños. Un albañil de 27 años, Gastón Zárate, que trabajó en la casa de Nora Dalmasso fue incriminado en la causa por un amigo, pero luego éste reconoció que había sido intimidado para hacerlo. Una multitud marchó por las calles de Río Cuarto para pedir su liberación, en el llamado "Perejilazo".
Sin embargo, el mayor estupor llegó cuando el fiscal Di Santo realizó una imputación leve a Facundo Macarrón (20), hijo de Dalmasso, por abuso sexual y homicidio y el ADN habría sido compatible con un patrón genético encontrado en la escena del crimen.
Los medios de comunicación transmitieron esta información y la noticia de que este joven de 20 años habría matado a su madre causó conmoción en la opinión pública, que se manifiesta dividida en la creencia de que Facundo haya podido cometer este aberrante hecho.
Una psicóloga, especialista en adolescentes, analizó las secuelas que podría padecer Facundo si se comprueba que finalmente no es el asesino de su madre. “Creo que quedaría proclive a tener fallas severas en lo laboral y en lo afectivo si no recibe el tratamiento adecuado”, expresó hace dos semanas la licenciada Gabriela Renault.
Otro de los motivos por los cuáles Di Santo cree que Facundo puede ser el asesino de su madre está basada en la declaración de Andy -la pareja del imputado- que en primera instancia había expresado que había estado con Facundo hasta las tres de la madrugada -a Nora la habrían asesinado entre las tres y las siete AM según la autopsia- y en segunda instancia habría sufrido algún apriete para rectificar que sólo habían compartido una cena hasta la medianoche en la ciudad de Córdoba, distante a 220 kilómetros de Río Cuarto.
Mientras Di Santo aguarda que el FBI confirme si los restos genéticos pertenecen o no a Facundo, en las últimas horas admitió que la investigación se está ampliando hacia el círculo familiar de la víctima, concretamente hacía un sobrino de ella y primo del principal sospechoso, Facundo Macarrón.
Un nuevo nombre como tantos otros que surgieron de la boca del fiscal de la causa, y mientras tanto, ya pasaron siete meses del asesinato de una mujer que seguramente aún no logra descansar en paz.
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