China se viste de verde
*El gobierno asiático quiere dejar de producir bombillas y sustituirlas por las de bajo consumo para el 2017.
China, país que produce el 70% de las bombillas del mundo, abandonará la fabricación y consumo de estas fuentes de luz en diez años. Esta decisión, si se hace realidad, permitirá ahorrar mucha energía y reducir la contaminación tanto del país asiático como del mundo.
El Gobierno chino anunciará el abandono de las bombillas -y su sustitución por lámparas con bajo consumo de energía- el próximo mes de diciembre en la conferencia internacional sobre cambio climático que se celebrará en Bali, Indonesia.
Pan, de
"En muchos supermercados chinos ya no se venden bombillas tradicionales", destacó el experto, quien señaló que muchas de las lámparas de bajo consumo ahora consumen cuatro veces menos que las bombillas, pero ya se están consiguiendo algunas -las que usan semiconductores, por ejemplo- que gastan 10 veces menos.
Aunque este cambio significará una costosa reorganización de una industria que exporta a todo el mundo, los empresarios chinos dicen que están dispuestos al cambio, y muchos de ellos ya dejaron de producir la clásica bombilla inventada por Edison.
"Desde 2002 ya sólo producimos lámparas de bajo consumo. En todo Hangzhou (capital de una de las provincias más industrializadas del país) ya no se fabrican de las antiguas", contó Li Guoqiang, jefe de ventas de la fábrica de componentes eléctricos Lin An Sanding.
Las lámparas fluorescentes compactas, vistas como el mejor sustituto para las tradicionales bombillas, consumen un 80% menos de energía para producir la misma luz, duran entre diez y doce veces más y emiten menos dióxido de carbono -uno de los causantes del calentamiento global- a la atmósfera.
China, no siempre fue un país muy comprometido con el medio ambiente, pero actualmente parece muy interesada en un "cambio de luces".
Es un pequeño indicio de que el Gobierno comunista entró en la tónica mundial que, a raíz este año de la publicación del Informe Stern, considera que no ser "ecológico" puede salirle a los gobiernos mundiales mucho más caro que cuidar el medio ambiente.
Para China el ahorro energético es muy importante, más si se tiene en cuenta, además del medio ambiente, que el país se enfrenta, especialmente en verano, a importantes déficits de energía que produjeron grandes apagones en zonas altamente industrializadas, como el delta del Yangtsé.
Con muchas empresas chinas ya comprometidas a llevar a cabo gradualmente el cambio, la dificultad parece radicar en convencer a los consumidores chinos de que adquieran bombillas que son unas 5 veces más caras.
Respecto al precio de las lámparas de energía eficiente, el diario independiente South China Morning Post señaló que las lámparas de bajo consumo "todavía tienen una posición débil en el mercado chino", y la calidad de los fluorescentes nacionales no es todavía la de grandes fabricantes como Philips u Osram.
Al desconocimiento de muchos consumidores, que ignoran cómo esas lámparas a la larga ahorran dinero, se une, de acuerdo con los expertos, el hecho de que muchas familias humildes chinas no pueden pagar de golpe los 30 yuanes (unos cuatro dólares) que puede costar un fluorescente, frente a los bajos precios de una bombilla (2-6 yuanes).
De todas formas, dos tercios de las bombillas fabricadas en China se venden en el extranjero.
China es el primer país en desarrollo que se une al abandono de las bombillas, una iniciativa que en Occidente ya está muy extendida.
Otros países como México, Venezuela, Costa Rica e Indonesia también están interesados en "acabar con las bombillas", según Global Environment Facility.
Dejá tu comentario