Clubes de beneficios: de cliente tacaño a consumidor inteligente

Tiempo atrás, quienes pedían descuentos no eran vistos con buenos ojos. Pero los clubes de beneficios cambiaron la mirada.

Hoy los clubes de beneficios son moneda corriente. Los tienen los medios gráficos, las telefónicas y los bancos, por ejemplo, que trabajan con promociones. Por otro lado, la inflación de estos últimos años vino acompañada por un incremento del consumo con descuentos. Es por eso que hoy en día, el consumidor que hace uso -o pide- un descuento ya no es visto como tacaño, sino como un consumidor inteligente.

¿Cuáles son los beneficios para estas empresas los clubes de afinidad?

Los medios gráficos gestionan estas alternativas con el fin de obtener nuevos suscriptores. Lo hacen al diario o revista mediante débito automático; aumentan sus lectores, los fidelizan e incrementan su tirada. El caso emblema de este sector es Club La Nación, que tiene más de 300.000 “socios”, y no es casualidad que mientras todos los diarios perdían circulación, La Nación aumentaba 20% sus ventas de los domingos en apenas dos años.

Los bancos trabajan como un “club de beneficios” para todos sus clientes, donde su estrategía es captar nuevos, fidelizar cuentas y la siempre rendidora emisión de tarjetas. Utilizan los descuentos que tienen para sus clientes como foco de sus campañas publicitarias; ya no se publicita acerca las “cualidades” del producto. La estrategia da resultado, y es por este motivo que los bancos optan por negociar con las marcas y hacerse cargo de un portanje del descuento.

Las empresas de telecomunicaciones tienen un objetivo similar al de los medios gráficos y utilizan a sus “clubes de beneficios” en campañas de comunicación; los enfocan a centros turísticos en vacaciones.


 


¿Cuáles son los beneficios para las empresas adheridas?

El beneficio inmediato es el incremento de las ventas. Los clubes de beneficios traccionan consumidores a los establecimientos. Si bien no se paga precio completo, el incremento del volumen de ventas justifica la acción. Es una manera de comunicar su establecimiento y llegar a nuevos clientes sin tener que pagar en efectivo una comunicación (el costo es el porcentaje de descuento realizado en el consumo).

Otro beneficio que no está a la vista es la discriminación de precios. Si bien un restaurante no puede tener una carta con distintos precios para distintos consumidores, va a tener dos tipos clientes: el que paga precio de lista y el que consume con un descuento. El cliente que paga precio de lista suele ser un consumidor fiel a la marca.

¿Cuáles son los requisitos para los usuarios para ser “socio” de un club de beneficios?


 


Principalmente, ser cliente. Caso de los medios gráficos, hay que suscribirse al medio pagando con tarjeta débito; caso de los bancos, ser cliente y sacar tarjeta de crédito. Y con las empresas de telecomunicaciones hay que tener servicio con factura (no prepago).

Además hay una nueva alternativa en Internet para poder obtener los mismos beneficios que los grandes clubes, sin tener que ser “cliente”. Cuponstar.com, por ejemplo, es un sitio en el que las empresas publican beneficios (como por ejemplo 2x1 en entradas de Cinemark). Cualquier persona puede acceder a los descuentos sin tener incluso que suscribirse.


 


La llegada de las llamadas cuponeras online cambió, otra vez, la manera en la que se consumen productos y servicios. Desde casa, por la computadora y con grandes descuentos, algo casi imposible de conseguir tiempo atrás.

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