La Justicia platense condenó esta noche a reclusión perpetua a Alex Canteros, el nieto del famoso diseñador de zapatos Pepe Cantero, por haber matado en 2004 a su abuela, su padre y la pareja de éste, junto a un cómplice que recibió la misma pena.
Así lo resolvió esta noche el Tribunal Oral en lo Criminal 4 de La Plata, que encontró culpables a Canteros, de 22 años, y a Muñoz, de 35, de los delitos de "triple homicidio calificado por el vínculo y cometido con alevosía".
Para la justicia el crimen fue cometido porque ambos estaban convencidos de que había enterrado en la quinta familiar de San Vicente un tesoro que nunca se encontró y que, según el dato que ellos creían, habría sido de 10 millones de dólares.
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Alex Canteros fue condenado por matar a su padre, a la novia de éste y a su abuela para apoderarse de una supuesta millonaria herencia que su abuelo, el conocido zapatero Pepe Cantero habría enterrado en su quinta de San Vicente.
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El veredicto fue emitido por el Tribunal Oral IV de La Plata, integrado por los jueces Juan Carlos Bruni (h), Emir Caputo Tártara y Gloria Berzosa, quienes desde el martes pasado juzgaron a Canteros, de 22 años, y a su amigo Gustavo Muñoz, de 35, por el triple crimen ocurrido el 11 de enero de 2004 en la localidad de San Vicente.
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El jueves último, el fiscal Carlos Gómez pidió para ambos hombres la pena de reclusión perpetua por considerar que cometieron "triple homicidio calificado por el vínculo y por haber sido cometido con alevosía, en los términos del artículo 80, incisos 1 y 2, del Código Penal".
"Prepararon con antelación el escenario con un macabro plan, casi de película, para matar a tres personas y apoderarse de una suma de dinero fantasiosa o no, pero ese fue el motivo que los llevó a cometer una masacre despiadada", afirmó Gómez en su alegato al pedir la pena de reclusión perpetua.
Consideró como agravantes, la "codicia" y la necesidad de "ocultar la perpetración de otro delito".
El hecho ocurrió el 11 de enero de 2004, en una quinta situada en la calle 20 de junio 192, de San Vicente, cuando Jorge Canteros, padre de Alex, su pareja Giselle Minod y su madre, Norma de Canteros, abuela del acusada, miraban televisión.
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