Confirman la falta de mérito para el ex novio
La Cámara del Crimen entendió que no hay elementos suficientes para acreditar que Amador López cometió el asesinato.
La Cámara del Crimen confirmó la falta de mérito para Francisco Amador López, el ex novio de Marianela Rago Zapata, la estudiante universitaria fueguina degollada en su departamento del barrio porteño de Balvanera el 27 de junio.
La Sala VI de la Cámara entendió, al igual que en su momento el juez de instrucción Rodolfo Cresseri, que no hay elementos suficientes para acreditar que Amador López (23) cometió el crimen, por lo que el sospechoso continuará siendo investigado, pero en libertad.
Sin embargo, fuentes judiciales indicaron que los camaristas Julio Marcelo Lucini y Mario Filozof le ordenaron al juez Cresseri que "debe practicar las medidas" de prueba pendientes en el expediente que habían sido solicitadas por la fiscal Marcela Sánchez y los abogados de la querella, Verónica Cicchi y Federico Greve.
Los voceros explicaron que en los próximos días el juez debe fijar fecha para que la División Homicidios y los peritos de la Policía Científica realicen un nuevo relevamiento en el lugar del hecho, el departamento 7mo. "A" de Tucumán 2080, donde vivía y fue encontrada asesinada Marianela (19).
La clave de los dos fallos que beneficiaron a Amador López es que los investigadores no tienen pruebas contundentes que lo sitúen en el lugar y a la hora del crimen.
"No existen elementos de prueba con entidad suficiente que permitan ubicar a Francisco Amador López en el lugar en que se produjo la muerte de Marianela Rago", escribió Cresseri cuando el 13 de julio pasado dictó su falta mérito y lo liberó luego de que pasara 15 días preso en el penal de Marcos Paz.
Amador López tiene una coartada que ya fue chequeada en parte por la Justicia: declaró que salió con otra chica y estaba durmiendo en el momento en el que asesinaban a su ex novia.
En su indagatoria, Amador López le explicó al juez y a la fiscal que la noche del sábado 26 de junio salió con una chica de nombre "Agostina", que trabaja en un bar de tapas de Palermo Hollywood y que estuvo con ella hasta las 4 de la madrugada del domingo del crimen, cuando la dejó en la casa de una amiga en Caballito.
Esa chica declaró y corroboró los dichos del joven en el expediente, pero el testigo que más favoreció la situación de Amador López fue el portero del edificio de Corrientes 4548 donde él vive, quien aseguró haberlo visto llegar a su casa ese domingo 27 a las 7.10 de la mañana.
Con ese testigo clave ubicándolo en su departamento de Almagro, no hay otro testimonio u evidencia que indique que "Pancho" -como le dicen-, haya salido de su casa y se haya dirigido al departamento de Marianela a cometer el asesinato.
Los abogados de la familia de Marianela creen que el portero puede estar confundido y que Amador no estaba llegando, sino saliendo del edificio rumbo al encuentro de la víctima.
El cadáver de la estudiante de periodismo fue hallado por su hermano la noche del lunes 28 de junio en el living del departamento en el que vivían, en medio de un charco de sangre, y luego de que no hubiera noticias de ella desde el domingo a la mañana, cuando había sido vista por última vez bailando en un
boliche de Palermo.
El crimen se cometió entre las 9 y las 12 del domingo 27 de junio y la autopsia determinó que la chica fue brutalmente golpeada, sufrió una asfixia incompleta y finalmente fue degollada con tanta saña que quedó prácticamente decapitada.
El asesino se llevó consigo la cuchilla de cocina de la casa utilizada para el asesinato y robó además dos celulares, una laptop y un reproductor de DVD de la víctima.
Desde que ocurrió el hecho, la familia de la víctima acusó públicamente al ex novio e incluso la madre, Patricia Zapata, publica todos los días en Facebook mensajes para el asesino de su hija y, si bien no lo menciona, están dirigidos a Amador López.
Amador López fue desde el inicio el principal sospechoso por haber tenido con Marianela una relación conflictiva con supuestos antecedentes de maltrato, violencia y amenazas.
Al día siguiente del hallazgo, la fiscal y la policía allanaron la casa del sospechoso y encontraron ropas manchadas con sangre, lo que alcanzó para que Amador López quedara detenido.
Pero un estudio de ADN que determinó que la sangre en las ropas secuestradas no era de Marianela, sino del propio imputado y el hecho de presentar una coartada que lo ubica en su casa durmiendo a la hora del asesinato, hicieron que el juez lo libere a los 15 días.
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