Confirman que después de morir, los policías fueron apuñalados más de diez veces en la cara

Télam
Por Télam

  • Tres agentes de la Policía Bonaerense fueron asesinados ayer a la madrugada en una planta de transmisión del Ministerio de Seguridad ubicada en las afueras de La Plata.
  • El aberrante hecho generó especulaciones políticas y la movilización al lugar del ministerio de Seguridad León Arslanián.

Tres policías bonaerenses fueron asesinados a balazos en las afueras de la ciudad de La Plata y se investiga si se trató de un crimen para generar inestabilidad en las próximas elecciones o si fue una venganza de efectivos echados de la fuerza.

El triple homicidio, que no tiene antecedentes en la fuerza desde el regreso a la democracia, ocurrió cerca de las 2 de la madrugada de ayer en el predio de la planta transmisora del Ministerio de Seguridad, ubicado en las calles 7 y 630 del barrio Aeropuerto, una zona de campos y quintas alejada del centro de la ciudad.

La autopsia iniciada por la tarde sobre los cadáveres corroboró que los cuerpos ya sin vida de los oficiales Ricardo Torres Barbosa y Alejandro Vatalaro recibieron más de una decena de puñaladas cada uno y que al sargento Pedro Díaz lo mataron por la espalda.



Así surge de los primeros datos conocidos luego de las pericias forenses, que comprobaron que Torres Barbosa, de 26 años, y Vatalaro, de 27, fueron ultimados con un tiro en la cabeza cada uno, luego de lo cual fueron además apuñalados.



Las heridas de arma blanca que encontraron los peritos en cada uno de los cuerpos de los oficiales eran más de diez y se concentraban principalmente en la zona del rostro.



En tanto, las pericias confirmaron que Díaz, de 45 años, fue asesinado de cuatro disparos, todos por la espalda, cuando presuntamente intentaba escapar de los agresores.

El hecho fue descubierto cerca de las 7 por otro policía que llegaba al lugar para relevar a los que resultaron asesinados.

Los investigadores determinaron que los dos oficiales fueron sorprendidos cuando se hallaban en una garita de vigilancia ubicada junto a la central de comunicaciones y fueron asesinados de un balazo en la cabeza.

En tanto, el sargento, que estaba descansando en una habitación cercana, escuchó los disparos, salió corriendo e intentó escapar por los fondos del predio, pero fue perseguido por los asesinos y lo ejecutaron de cuatro disparos en la espalda.

El arma reglamentaria de este policía fue hallada a unos 20 metros del cadáver.

Tras los peritajes forenses, se determinó que la hora de muerte estimada fue a las 2 de la madrugada y que las tres víctimas fueron asesinadas con armas nueve milímetros, el mismo calibre que utiliza la Policía, y luego dos de ellos acuchillados.

En tanto, los pesquisas dijeron que los homicidas se llevaron un patrullero patente CAS 031 que, horas después, fue encontrado en la calle 145, entre 45 y 46 del barrio La Unión, de La Plata.

También se robaron las pistolas 9 milímetros de dos de los tres efectivos y una escopeta 12/70, una pistola ametralladora y chalecos antibalas que había en el móvil.

El ministro de Gobierno bonaerense, Florencio Randazzo, sostuvo que las dos hipótesis que se manejan son que se haya tratado de un crimen "mafioso-político" por la cercanía de las elecciones o de una venganza de efectivos echados de la fuerza.

"Es un hecho que tiene una fuerte connotación política a sólo nueve días de las elecciones y no puede descartarse que esté vinculado a generar un clima de inestabilidad", afirmó el funcionario.

Sin embargo, Randazzo pidió "no descartar la posibilidad de que sean sectores que fueron expulsados de la seguridad por corruptos, como otros sectores que fueron corridos de la fuerza porque han participado de la etapa mas trágica de la Argentina, donde la fuerza policial estaba al servicio de los represores".

Por su parte, el superintendente de Investigaciones bonaerense, Hugo Matzkin, tampoco descartó ninguna hipótesis y dijo que "toda la fuerza policial está dispuesta, firme y de pie para esclarecer este hecho", al que calificó de "aberrante".

Además, negó que exista alguna interna dentro de la Policía.

Una fuente de la investigación aseguró a Télam que los homicidas "entraron directamente a matar" y estimó que "con cuatro hombres alcanza para concretar esta masacre".

La planta donde se produjeron los homicidios estuvo hasta la tarde totalmente cercada y concurrieron hasta allí el ministro de Seguridad bonaerense, León Arslanián, las más altas autoridades de la fuerza y la fiscal de instrucción platense Leyla Aguilar, a cargo de la causa.

Los dos oficiales asesinados, de un total de 17 que trabajan en ese predio, habían egresado de la escuela de policía Juan Vucetich en enero de este año y habían sido destinados a custodias de dependencias del Ministerio.

Los tres cumplían funciones actualmente en la Superintendencia de Comunicaciones del Ministerio de Seguridad bonaerense.

Uno de los informantes indicó que dentro de las instalaciones donde se produjo el ataque no hay señal de Nextel, el sistema de comunicaciones de radio que usan los policías, por la interferencia de las antenas instaladas allí, y que este dato podría ser conocido por los autores.

El único aparente testigo encontrado hasta el momento es un chico de 16 años que vive en un barrio humilde cercano y por televisión dijo que escuchó disparos y vio salir a unos cinco hombres.

Por sus declaraciones a la prensa, la policía lo fue a buscar a su casa y lo trasladaron al lugar del hecho para que se entreviste directamente con la fiscal Aguilar.

Dejá tu comentario