Confirman que querían secuestrar al dueño de “Flechabus”

Télam
Por Télam

  • El secuestro que hace nueve días atrás sufrió un empresario en Barracas fue, según los investigadores, producto de una confusión de los asaltantes.
  • Es que estos, en realidad, iban a buscar al dueño de la empresa de transporte “Flechabus” y no a quien terminaron llevándose.
  • La confusión, según la Policía, estuvo dada en que ambos empresario eran dueños de un auto Mini cooper. Al propietario de este los secuestradores fueron a buscar, pero se llevaron al equivocado.

Los investigadores del secuestro del empresario del transporte Franco Andreola están convencidos de que el verdadero "blanco" de la banda era uno de los dueños de Flechabus a partir del último llamado en el que los captores le dijeron a la familia que le pidan los US$ 500 mil del rescate al presidente de esa empresa.

"Si no tienen plata, pídansela a Raúl Derudder", fue la frase que el secuestrador dijo en la última llamada extorsiva, que se realizó el miércoles por la noche, según confirmaron hoy fuentes de la investigación.

Flechabus es propiedad de los hermanos Raúl y Guillermo Derudder, "pero es Raúl quien maneja la empresa y además es quien tenía un auto Mini Cooper, como por el que preguntaron los secuestradores antes de llevarse por error a Andreola", según comentó la misma fuente.

Una fuente de la investigación aseguró que con este nuevo "mensaje", los pesquisas tienen la convicción de que, cuando cometieron el secuestro en un galpón de la empresa Flechabus en Barracas, en realidad los asaltantes habían ido a buscar a Derudder.

Los investigadores tienen chequeado por la voz que el asaltante que llamó es el mismo que hizo los otros dos llamados.

En tanto, fuentes policiales negaron que se haya pagado parte del rescate como indicaba una versión periodística.

El empresario Andreola cumple hoy su noveno día en cautiverio, en tanto la causa judicial iniciada para investigar su secuestro quedó en manos del fiscal federal Federico Delgado y el juez federal Ariel Lijo.

El secuestro ocurrió el 29 de agosto último cerca de las 23:45, cuando un grupo de empresarios del transporte de larga distancia, tras una reunión, se encontraba cenando en un quincho de la firma El Rápido San José, que pertenece a la compañía Flechabus, en la calle Río Cuarto 1963 del barrio porteño de Barracas.

Cuando promediaba la cena, al menos siete asaltantes ingresaron al lugar, que está en un galpón de la firma, y amenazaron con armas a todos los presentes.

Ninguno de los comensales opuso resistencia, de manera que la banda estuvo sólo 15 minutos en el lugar y hasta entonces todos creían que se trataba de un simple robo.

Pero los miembros de la banda preguntaron quién era el dueño de un automóvil Mini Cooper estacionado en la puerta del galpón.

Andreola, que vende en la Argentina las carrocerías Busscar, de origen brasileño, dijo que era de él y mostró la llave, pero los asaltantes no fueron al auto, sino que tomaron al hombre por la fuerza y se lo llevaron en uno de los vehículos en los que habían llegado.

Los dueños de Flechabus, los hermanos Raúl y Guillermo Derudder, y los otros empresarios presentes denunciaron el hecho de inmediato en la comisaría 30, con jurisdicción en la zona, pero la policía no pudo alcanzar a los delincuentes.

La hipótesis inicial, que se confirmó con el nuevo llamado, es que los secuestradores se equivocaron de persona, ya que Raúl Derudder había vendido dos días antes un Mini Cooper igual al que tiene Andreola.

La familia del secuestrado, que vive en el barrio inglés de Caballito, recibió sólo tres llamadas.

El viernes de la semana pasada llamaron para pedir US$ 500 mil, el sábado por la noche para anunciar que habían dejado una prueba de vida -una supuesta carta manucrista- en la zona sur del conurbano que no fue encontrada y el miércoles último para que le pidan el dinero del rescate a Derudder.

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