INFIDELIDAD: ¿QUÉ HACER?

*Una cuestión prohibida y muy deseada, que puede evitarse o revertirse si estamos atentos y sabemos actuar.

La primera cuestión es definirla, entendemos que la infidelidad es toda relación amorosa que se da fuera de una pareja estable. Algunas veces ocurre por problemas de funcionamiento entre las partes, otras por una atracción incontenible que puede darse más allá del amor que le podamos tener a nuestra media naranja.

Groucho Marx dice que la principal causa de la infidelidad es el matrimonio, y ésta es una gran verdad. El Dr. Adrián Sapetti, un sexólogo especializado, asegura que la monogamia fue instaurada a fuego en nuestras conciencias pero es insostenible. El adulterio está castigado por los Diez Mandamientos, está mal visto, trae problemas sociales y fundamentalmente culpa, mucha culpa.

Es muy común descubrir las infidelidades por descuidos básicos del adúltero, mucha gente deja pistas que, de tan obvias, son ridículas: una cartita, o el e-mail abierto, o una pastillas de viagra por ahí, o un preservativo entre sus cosas. “Es como que tienen culpa y creen que deben ser castigados, sancionados -dice el Dr. Sapetti-, dejan esas cosas porque tienen una lucha interna, y la resuelven dejando que la situación se devele por este lado bilateral, sin afrontarlo directamente”.

Pero cuando los tramposos de turno no son descuidados, hay otros indicios que aparecen y destapan un mar de dolor, impotencia y bronca. Porque el infiel rompe un contrato tácito de exclusividad sexual con el otro, seguramente por eso tiene una connotación altamente negativa. Algunos son infieles con la mente y sienten que traicionan, o son traicionados con la sola fantasía de pensar en otra persona, otros son más ejecutivos y van al frente.

Pero tampoco hay que exagerar, lo ideal es estar atentos, porque es mucho más efectivo tener un buen registro de lo que pasa con nuestras parejas, que revisar frenéticamente bolsillos o carteras, buscando un dato que confirme lo que tememos. El Dr. Sapetti asegura que muchas de las consultas que recibe tienen que ver con superar este tipo de crisis, “viene la pareja a partir de la develación y juntos notamos que había una crisis que venia de antes, y el engaño fue sólo una explosión, esta es una buena oportunidad para cambiar las cosas y prestar atención a pedidos del otro que no escuchamos nunca”.



Cuando se termina la ciencia.


 


El saber popular sin embargo no es tan abierto con la cuestión de la infidelidad, basta recordar las repercusiones que tienen en el clamor popular casos mediáticos relacionados con este tema, como el de Nora Dalmasso, todos proyectábamos en el marido las más crueles figuras que generalmente afectan al engañado, sin pensar que lo principal era que al tipo le habían matado a la esposa, y que seguramente, era una pareja libre que se animaba a cortar con los mandatos, y vivir su sexualidad de un modo menos convencional.

Jimena La Torre es una profesional que se dedica a re-orientar energías, es astróloga y tarotista, asegura que la consultan muchísimo por este tipo de cuestiones, sobre todo las mujeres. El perfil de las engañadas tiene un estereotipo muy definido. “Las mujeres por lo general creen que la responsabilidad siempre es de la otra mujer, y nunca ven que se trata de una situación que decanta”, dice Jimena.


 


Entre sus antídotos infalibles, la especialista en energías esotéricas asegura que la famosa atadura es lo ideal, “tenés que comprar dos velas y atarlas con una cinta roja a la altura de lo que sería la cintura, tomando como referencia que el tamaño total de la vela, representa el cuerpo de cada uno, mientras lo hacés, pensá intensamente y repetí: así como ato estas velas, ato nuestro amor”. Dicen que ésto hará que las dos personas queden atadas para siempre disfrutando de su amor.

Otras soluciones que recomienda, tienen más que ver con neutralizar al intruso, escribiendo su nombre, o una referencia, en un papelito que debe ir al freezer, y así congelás la influencia negativa que esa persona está ejerciendo sobre vos. “Pero en realidad -dice Jimena- lo que hacés, es darle un mensaje a tu mente para anular lo que te provoca la situación, como un poder de aspirina, que alivia el síntoma, para dejar lugar a una fuerza superior que acciona y libera las energías que nos permiten solucionar todo”.

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