Crimen del cirujano: investigan a prostituta
* Los investigadores siguen la pista de una mujer que trabajaba en un prostíbulo al que el médico concurría.
* Creen que pudo haber aportado datos económicos a los asesinos sobre una importante suma de dinero por la venta de un loft.
Los investigadores del crimen del cirujano plástico Jorge Horacio Guillamondegui, cuyo
cadáver fue encontrado ayer en una casa de Núñez, buscan a una mujer que ejerce la prostitución que, se cree, pudo haber aportado datos sobre los movimientos económicos de la víctima.
Fuentes policiales dijeron que se trata de una mujer de unos 25 años, quien trabajaba en un prostíbulo al que concurría habitualmente el médico y que aún no pudo ser ubicada por los pesquisas.
El dinero por la venta de un inmueble por parte de Guillamondegui pudo haber sido la causa del crimen, según especulan los investigadores, quienes ahora intentan establecer si
la víctima tenía guardada esa plata en su casa o si la había depositado en alguna institución bancaria.
Los investigadores aseguraron que la chica a la que están buscando no es la mujer con la cual Guillamondegui mantenía una relación sentimental relativamente estable.
"Esa mujer tiene entre 30 y 35 años y ayer se hizo presente en el departamento del médico. Ella no tiene nada que ver con esto", dijo un investigador.
Las dudas surgieron a partir de las declaraciones de un vecino y amigo de Guillamondegui, llamado Carlos Lapolla, quien dijo que le extrañó que la novia del médico no se hubiera hecho presente en el lugar, algo que finalmente no fue cierto.
Lapolla explicó que esa novia a la que se refería se llama Florencia, quien vive en las cercanías y que está por recibirse en una carrera universitaria.
El hombre manifestó que el crimen puede ser consecuencia de "algún problema de mujeres" y que a su amigo "le gustaban las minas como a cualquier hombre".
El crimen de Guillamondegui fue descubierto ayer por la tarde por el hijo de la víctima, quien concurrió a la casa de su padre, en la avenida Crámer 3013 de Núñez, al no obtener respuestas suyas a los reiterados llamados telefónicos.
Guillamondegui había trabajado durante más de 20 años en el Hospital Pirovano hasta que se jubiló y, según algunas fuentes, actualmente administraba dos geríatricos.
El hijo del médico, llamado Oscar Guillamondegui, tocó timbre pero su padre no le respondió, por lo que fue hasta el garage en el que trabaja Lapolla y le pidió las llaves del departamento, ya que este amigo era el único que guardaba una copia de las llaves
para ingresar.
Al entrar al departamento, el hombre encontró a su padre tirado boca abajo a un costado de la cama con tres puñaladas en la zona de la nuca.
Se cree que el hombre fue asesinado el sábado 23 o el domingo 24 pasado y los investigadores aseguraron que la casa estaba totalmente ordenada y que no se notaban signos de violencia.
En el departamento del primer piso del edificio ubicado en la avenida Crámer 3013, casi esquina Quesada, no se encontraron indicios sobre un robo.
Según algunos trascendidos, se supo que el cirujano, que había trabajado durante casi 20 años en el Hospital Pirovano y al momento estaba jubilado, se disponía a realizar un viaje a la ciudad entrerriana de Gualeguaychú, con su mejor amigo, Carlos.
El caso es investigado por personal de la División Homicidios de la policía Federal y por el fiscal de Saavedra José María Campagnoli
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