"Cuando mi tío cayó estaba consciente"
*Familiares del hincha de Tigre asesinado en el marco de una violenta refriega con fanáticos de Nueva Chicago, ocurrida ayer por la tarde, describieron hoy su muerte con testimonios desgarradores, y aseguraron que cuando cayó al piso golpeado por una piedra, aún estaba consciente.
Familiares del hincha de Tigre asesinado en el marco de una violenta refriega con fanáticos de Nueva Chicago, ocurrida ayer por la tarde, describieron hoy su muerte con testimonios desgarradores, y aseguraron que cuando cayó al piso golpeado por una piedra, aún estaba consciente.
Nahuel, de 16 años, sobrino de Marcelo Cejas, el hincha que falleció, recordó que su tío, al ser alcanzado por una pedrada, "cayó al piso y, todavía consciente", le pidió que saliera "corriendo".
El chico, que junto a su tío había ido a la cancha de Chicago a presenciar el partido con Tigre, por la Promoción, señaló a radio La Red que ambos volvían caminando para buscar el colectivo 21 que los llevara de regreso a San Fernando.
"Entonces aparecieron unos quince o veinte de Chicago. Mi tío llevaba puesta la camiseta de Tigre por arriba de la ropa, porque siempre lo hacía, era fanático. Empezaron a gritar y a tirar piedras", agregó el muchacho todavía conmocionado.
Nahuel comentó que "una piedra vino volando desde un costado y le pegó en la cabeza, cayó al piso y todavía consciente" le pidió a él que se escapara.
"Cuando me alejaba, vi que le dio el celular a un muchacho. Después me enteré que fue quien llamó al hermano de mi tío, a Horacio", explicó.
Y agregó: "Casi al mismo tiempo le empezó a dar una ataque, temblaba en el piso (por las convulsiones) y le salía sangre de la cabeza".
"Corrí para que no me alcanzaran y después un auto me levantó y me acercó hasta San Fernando. Cuando llegué supe que ya estaba muerto", manfiestó el sobrino de la víctima.
Esta mañana todo era consternación en el hogar de Cejas, un trabajador que planeaba estudiar Derecho y tenía proyectado instalar un comedor comunitario en una heladería del barrio.
"Hizo un festival en el Día del Niño, siempre asistió a la gente que lo necesitaba", recordó hoy su hermano.
El hijo de Marcelo, por su parte, manifestó: "Estamos todos muy mal, pero tenemos que tranquilizarnos. Tenemos que seguir y cuidar a mi abuela. Esperaba a mi papá y todavía lo estoy esperando. Y no va a volver".
Por su parte, Claudio, el dueño de una estación de servicio ubicada en los alrededores de la cancha de Chicago, señaló que los hinchas, enfurecidos, le saquearon el local.
"Fuimos agredidos, nos robaron, se metieron en el minimercado, rompieron autos, robaron los estéreos. Nunca vi una cosa igual", intentó resumir el comerciante.
Además, definió los hechos como "300 personas rompiendo todo lo que había al paso", y agregó: "La gente que hizo esto me imagino que también trabaja, que tiene familia; es feo".
Claudio reconoció que sintió "miedo, pero también vergüenza". "Había muchos chicos llorando, que se quedaron en la parte de atrás de la estación de servicio. ´Dejá que rompan todo´, me dijo en un momento mi señora. Ya no había nada para hacer", concluyó.
Por otro lado, una vecina del barrio que se identificó como María también contó que "antes del partido había hinchas que guardaron fierros y cosas para pelearse después".
"Nosotros no vimos cuando los dejaron sino que nos dimos cuenta después", puntualizó.
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