Danica Patrick, una joven corredora al rojo vivo

Enfurecida por un toque recibido, Danica hizo justicia por mano propia y mando a su rival contra el muro de una manera desleal. 

Dos cosas distinguen a la bella Danica Patrick, un verdadero polo de atracción del automovilismo estadounidense:  su cara angelical y su temperamento a la hora de acelera un auto de carreras.

Ayer sábado, en la final de la categoría Nationwide,  segunda división de la Nascar, desarrollada en el temerario tri ovalo de Talladega, se generó una gran polémica poco después de la bandera a cuadros.
Danica Ptrick y Sam Hornish, cuya rivalidad proviene de la época en que ambos participaban en Indy Car,  pugnaban  por ingresar entre los diez primeros en la carrera la pista más tradicional del Campeonato.  Fue entonces cuando Sam Hornish (Auto amarillo) realiza una maniobra arriesgada, apretando literalmente contra el muro a Danica Patrick (auto verde), desatando la furia de la dama.

Esta situación se produjo con la bandera a cuadros a la vista. Una vez que cruzaron la línea de meta y comenzaron a disminuir la marcha, Danica siguió a fondo y fue en busca de Hornish, a quien le devolvió gentilezas y de forma alevosa rozó la parte trasera de su auto, que tras el toque perdió el control y golpeó fuertemente contra el muro.




Esta reacción intempestiva reavivó el debate sobre los límites éticos, por más que se trate de una aparente devolución de gentilezas. Lo cierto es que los aficionados vivieron con intensidad este bonus track, que llegó en la vuelta de honor.
 

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