DE BARES Y COPAS

*T. Night en su intento de festejar St Patrick, terminó huyendo de la horda de borrachines del down town e hizo un pequeño tour por los mejores bares de Buenos Aires.

El sábado, mientras la tarde se iba en Buenos Aires, estaba echado en casa pensando que iba a ser de mí esa misma noche. En eso se me iluminó la lamparita y recordé que podía pasar por el downtown a tomar unas cervezas y festejar St. Patrick’s en los bares irlandeses de esa zona.

Sabiendo que no soy adepto a esa bebida aunque cada tanto no viene mal tomarse una que otra, partí cerca de la medianoche para el centro (vestido con una remera verde para la ocasión, obvio).

Una vez llegado a mi destino, también me acordé que estos días son imposibles para estar en ese lugar. Los bares están plagados de borrachines tratando de conseguir una cerveza (no importa si fría o caliente mientras tengan un vaso lleno en la mano).

Después de luchar un buen rato en el Kilkenny, conseguí mi bebida y me dispuse a conocer a alguna chica para cumplir con el objetivo de esa salida y partir hacia otro lugar antes de que la gente se tornara violenta y empezaran a romper botellas como se acostumbra desde hace un par de años.

Una vez realizadas las asignaturas pendientes para esa parte de la noche, me fui para otra zona de bares porque, para mi gusto, ya se estaba poniendo un tanto insoportable el tema en el centro.

Como no tenía ganas de ir a bailar a un boliche, opté por hacer salida de tragos y sociales con amigos y chicas nuevas.

Tenía varias buenas opciones por Palermo, como en bar Único, que siempre hay mucha gente hasta la calle y con buena onda. Otra variante era Freak Roy, pero me gusta visitarlo cuando estoy de salida tranquila con alguna bella señorita. Tampoco estaba con ganas de ir a Acabar, un buen sitio si vas con amigos y a jugar unos juegos de mesa.

En la zona de Cañitas, que es como un hermano menor de Palermo, tengo mi lugar preferido que es Beat House. Buen ambiente, música agradable. Podría haber sido una buena elección. Otros lugares recomendables ahí son Soul Café y Super Soul. El tema es que a veces te cuesta conseguir mesa y no soy una persona con ganas de esperar.

Finalmente decidí volverme a Belgrano. Cerca de donde está ubicado el barrio chino hay dos lugares increíbles. Uno es Puerta 1, un sitio oscuro, apto para fumar cosas ricas y conocer gente copada. Y el otro, el lugar del que soy habitué y que fue mi decisión para esa noche, es Level Lounge, que está ubicado en la calle Olazábal.

Ubicado en una vieja casa refaccionada, Level tiene muy buena carta de tragos (igual mi elección no sale del Champagne con Red Bull o Vodka saborizado con hielo), muy lindas chicas, que me hacen recordar al verano en Punta del Este, y de la música se encarga un dj que toca en vivo todas las noches, donde se puede terminar bailando como si fuera una fiesta privada. Así que para no perder la costumbre de los fines de semana, terminé moviéndome al ritmo de lo que el discjockey pusiera con una copa en mi mano y unas cuantas señoritas cerca mío.
     
 

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