Con sólo 18 años, Andrew Hall, del Stoke City, confesó ante la Policía inglesa haber matado a su novia de 60 puñaladas y recibió una condena ejemplar.
Cuesta creer el caso del joven futbolista inglés Andrew Hall, que con apenas 18 años fue condenado a cadena perpetua por haber matado a su novia de 15 de 60 puñaladas.
El jugador del Stoke City, de la Premier League inglesa, venía siendo investigado desde junio por la sospechosa muerte de la joven, ya que testigos habían dicho que durante la reunión en casa de uno de los amigos del juvenil se mostró muy alterado y nervioso.
Lo cierto es que, tras un par de meses de estar en el ojo de la tormenta, Hall se quebró y terminó reconociendo ante la Policía que él había sido el autor material del trágico hecho, aunque aún se desconocen los motivos del siniestro.
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Por esto, y justo cuando estaba por firmar su primer contrato profesional con el Stoke City, el joven deberá pasar el resto de sus días en prisión, según la sentencia que le dictó el juez Richard Foster, del Tribunal de Luton Crown Court.
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