Por el honor del apellido: otra Bardach va por todo en los Juegos Olímpicos
Virginia Bardach tenía sólo 12 años cuando, a través de un televisor y rodeada de familiares y amigos en su Córdoba natal, disfrutó a la distancia una de las últimas grandes gestas del deporte nacional a nivel olímpico: la medalla de bronce obtenida por su hermana Georgina en los Juegos de Atenas 2004.
"Era muy chiquita. No me daba cuenta de lo que estaba pasando, con el tiempo empecé a entenderlo más", relata en diálogo con minutouno.com la nadadora que, con 24 años, tendrá la enorme oportunidad de escribir su propia historia olímpica en los inminentes Juegos de Río de Janeiro.
"No me quería retirar sin ir a un Juego Olímpico"
"No me di ni cuenta que había roto la marca de mi hermana, a mí me importaba haber clasificado a los Juegos. Después me enteré cuando me hicieron una nota. Fue muy lindo porque hace mucho que lo venía buscando y no me salía. Cuando vi la placa me emocioné, me puse contenta también, pero no podía parar de llorar", relata con nostalgia rememorando ese instante que le abrió las puertas de su gran sueño.
"Antes no me llevaba bien con eso, pero ahora no me molesta para nada. Ahora ya me gané mi lugar", confiesa.
Para esto, mantiene su exigente rutina diaria de aproximadamente 7 horas diarias, aunque, según cuenta, "ahora empezamos a bajar un poco las cargas para no llegar cansados".
Además de Bardach, la natación argentina en Brasil estará representada por Federico Grabich, Martín Naidich, Santiago Grassi y Julia Sebastián.
El próximo lunes 1º de agosto será el día en que Virginia se embarque rumbo a Brasil para comenzar a desandar su primera aventura olímpica, esa misma que encaró su hermana 12 años atrás y que tuvo el mejor de los finales. "Ella me dice que sólo disfrute", cuenta la nadadora, que además aclara que Georgina no podrá ir a verla porque va a estar compitiendo en Estados Unidos.Con un apellido que ya sabe de hazañas, pero dueña de su propia historia, Virginia Bardach tiene por delante el desafío más importante de su promisoria carrera. Y ella, con el bagaje necesario para codearse con las grandes, sabe que tendrá un país detrás suyo. Después de todo, soñar no cuesta nada.
Temas
Te puede interesar
Las Más Leídas





Dejá tu comentario