En la noche del jueves, la Confederación Sudamericana de Fútbol tardó una eternidad en suspender el partido, queriendo que el juego continúe a toda costa. En la nota, más papelones de la entidad.
La Conmebol, a lo largo de los años, ha demostrado su manera de accionar: siempre a favor de los violentos y en contra de los jugadores (los verdaderos protagonistas, claro), avalando la mítica frase "el show debe continuar".
En la Copa Sudamericana 2012, Tigre jugaba la final ante San Pablo. Tras el 0 a 0 en el Monumental de Victoria, el equipo brasileño ganaba 2 a 0 en el Morumbí y tenía la diferencia que necesitaba para quedarse con un nuevo título.
Cuando los jugadores locales estaban ya en el campo de juego para disputar la segunda mitad, los futbolistas de Tigre fueron agredidos por la policía local y hasta amenazados con armas de fuego en el vestuario. Ante esto, el plantel dirigido por Néstor Gorosito decidió no salir a disputar el encuentro.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Luego de esperar más de media hora, el árbitro chileno Enrique Osses dio por finalizado el encuentro y la Conmebol avaló la victoria de San Pablo. Minutos más tarde, la organización armó la premiación y San Pablo festejó ese mismo día. Tiempo más tarde, ambos clubes fueron sancionados con 100 mil dólares.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Siguiendo con la línea de actuación, la Conmebol tampoco salió en defensa de Martín Silva, arquero de Defensor Sporting, cuando recibió un impacto de proyectil en la cabeza en cancha de Independiente por la Sudamericana 2010. Insólitamente, el árbitro del partido hizo que el encuentro continuara y paradójicamente el Rojo ganó esa edición de la Copa.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario