Meléndez - Sánchez: ¿La mejor pelea en la historia de la UFC?

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Pese a que toda la expectativa estaba puesta en el combate de Velásquez y Dos Santos, en una de las peleas preliminares se vio quizás la mejor exhibición en toda la historia de las artes marciales mixtas. La victoria fue para Meléndez en fallo unánime, pero la ovación fue para los dos.

Faltaba muy poco para el esperado combate entre Caín Velásquez y Junior Dos Santos cuando Gilbert Meléndez y Diego Sánchez se metieron en el octógono para protagonizar una de las peleas preliminares al combate por el cinturón de los Pesados. Y seguramente ninguno de ellos dos a esa altura imaginaba que, desde ese momento, serían parte de la que quizás haya sido la mejor pelea en toda la historia de la Ultimate Fighting Championship (UFC).

Ambos estadounidenses y con padres mexicanos, eran varios los puntos en común que unían a los dos luchadores. El público, en la previa, tenía como favorito a Meléndez, 3° en el ranking de peso Ligero. Sin embargo, la valentía y el amor propio de Sánchez para mantenerse de pie e, incluso, tener chances de noquear a su rival pese a estar completamente desfigurado terminaron por conquistar a la mayor parte de la afición que copó el Toyota Center de Houston.

Meléndez, de 31 años, dominó la pelea desde un principio y le propinó una gran cantidad de duros golpes a Sánchez, al que le costó entrar en ritmo. Pero en el 3° round, cuando todo era de su rival, Sánchez sacó una mano salvadora que puso en jaque a Meléndez y desató la locura de un público que vitoreaba cada una de las heroícas intervenciones del luchador nacido en Albuquerque.

Lo cierto es que dicha reacción, sorpresiva y con tintes de hazaña, hizo además que Sánchez pueda mantenerse en pie hasta el final del último round. Para colmo, acostumbrado al ida y vuelta con la gente, se animó a juguetear en los últimos minutos invitando a su rival a que lo vaya a buscar mediante gestos con sus manos.

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Pero Meléndez, bastante más sereno que su rival, nunca subestimó la pelea y quiso noquearlo, por lo que los últimos segundos del combate fueron de colección: un ida y vuelta de trompadas memorable que se metió en la historia grande de las artes marciales mixtas.

Cuando sonó la campana que dio por finalizada semejante exhibición, la gente se puso de pie y premió a ambos (sobre todo a Sánchez, que terminó completamente desfigurado), con una más que merecida ovación. Todos acababan de ser testigos privilegiados de un combate con tintes épicos.

De hecho, y aunque la supremacía de Meléndez había sido notoria, cuando se anunció el fallo unánime en su favor se escucharon algunos silbidos de reprobación, quizás más por compasión ante el enorme esfuerzo de Sánchez que por disconformidad con el resultado.

"Escuchen a la gente, yo soy el verdadero ganador", sentenció, agotado y completamente desfigurado, Diego Sánchez, que además pidió ahí mismo la revancha, a cinco rounds (este combate fue a tres). Como no podía ser de otra manera, Dana White, presidente de la UFC, se encargó de comunicar que la pelea fue elegida como la mejor de la noche, por lo que ambos luchadores se llevaron un bono económico extra.

Más allá del show, la historia ya estaba escrita. Gilbert Meléndez y Diego Sánchez fueron partícipes de una lucha histórica que incluso opacó la exhibición de Caín Velásquez ante Junior Dos Santos. El UFC 166 no pudo ser más completo para los privilegiados fanáticos presentes en el Toyota Center. Esos mismos que quizás hayan sido testigos de la mejor pelea de toda la historia.

Pablo Rodríguez Denis (desde Houston, Estados Unidos)

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