Un 2014 violento: en menos de tres meses recrudecieron los conflictos en el fútbol local

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Desde el comienzo del año el fútbol argentino volvió a ser rehén de los violentos que ya no tienen límites y convirtieron las canchas en campos de batalla. Tiros, heridos y amenazas a dirigentes fueron algunos de los hechos que se dieron en los pocos meses que van del 2014.

Tras un 2013 complicado en la lucha contra la violencia en el fútbol, las 11 víctimas fatales que dejaron como saldo los distintos enfrentamientos durante el año pasado no parecen haber significado nada para las autoridades que continúan sin tomar medidas de fondo, y en los pocos meses que van del 2014 los violentos parecen no tener freno.

Los hechos de violencia fueron empeorando a medida que pasaron los meses, el primero se dio a fines de enero durante la pretemporada en la previa al amistoso que disputaron Estudiantes y Gimnasia y Esgrima La Plata. En esa oportunidad barras bravas del Lobo intentaron ingresar por la fuerza a la sede central del Pincha en el centro platense y terminaron atacando el edificio con piedras hiriendo a un menor según informó la policía.

Apenas una semana después 60 hinchas de Boca fueron detenidos en la previa al Superclásico en Córdoba durante un control policial en la ruta cuando se les secuestró un arma de fuego. Además se dieron enfrentamientos entre las barras de los equipos en Villa Carlos Paz donde varios testigos aseguraron ver armas de fuego y escuchar disparos.

A fines de ese mismo mes se produjo uno de los hechos más lamentables del verano, cuando hinchas de River y San Lorenzo se enfrentaron tras el partido que disputaron en Salta. En la pelea resultó herido de gravedad José María García, hincha del Ciclón, que continúa internado en estado reservado. Luego de la presión ejercida por Marcelo Tinelli, vicepresidente del club de Boedo, en las redes sociales las autoridades aceleraron la investigación y aseguraron dar con el responsable de la salvaje agresión: un chico de 17 años.

El comienzo del campeonato estuvo lejos de poner freno a la violencia, el primer hecho se dio entre protagonistas, luego del partido entre Estudiants y Lanús los hermanos Barros Schelotto se tomaron a golpes de puño con dirigentes del Pincha. Luego del incidente Guillermo explicó el enojo de la gente del Granate y recordó a Javier Jerez, el hincha asesinado en el Estadio Unico durante el Torneo Final 2013, en el suceso que terminó de decidir al Comité de Seguridad para prohibir al público visitante de las canchas.

Ese mismo fin de semana se produjo otro lamentable suceso, esta vez en la cancha de River, cuando un hincha lanzó un trozo de madera contra los jugadores de Godoy Cruz que celebraban un gol e impactó a Leandro Grimi. El club de Núñez se puso rápidamente a disposición de la Justicia e identificó al responsable logrando así una sanción más leve.

Luego llegaron los incidentes más graves, a fines de febrero la barra brava de Los Andes baleó la casa del presidente del club, Oscar Ferreyra, lo que generó la renuncia masiva de toda la dirigencia del club.

Más tarde le tocó al presidente de El Porvenir, Enrique Merelas, a quien los violentos quisieron amedrentar incendiando el patrullero que custodia su casa luego de las muchas denuncias que presentó el dirigente contra los violentos.

A comienzos de marzo fue el turno de Independiente, el mal andar del Rojo en la B Nacional recrudeció la interna con la barra y los sucesos de violencia fueron aumentando con el pasar de los días. Todo comenzó cuando barras incendiaron cinco quinchos del predio que posee el club en la localidad de Wilde donde entrena el plantel.

El líder de la facción "disidente" de la barra, Pablo "Bebote" Alvarez incluso habló del incidente en su cuenta de Facebook y se desligó del hecho con un mensaje amenazante: "Si fueramos nosotros, colgamos a dos defensores y prendemos fuego a todo el plantel dentro del vestuario".

La escalada de violencia en el club de Avellaneda tuvo su último capítulo el último fin de semana cuando el delantero Facundo Parra se enfrentó con barras que increparon a los jugadores luego de la derrota ante Huracán. "Era un grupo de 30 violentos los que estaban ahí, ya los conocemos bien, no son verdaderos hinchas de Independiente, hacen todo por política y quieren hundir al club", explicó el delantero.

La barra de Boca protagonizó otro hecho confuso durante la última semana cuando integrantes de "La 12" golpearon a un hombre de seguridad del club que intentó impedirles el ingreso al club. Los violentos fueron a "pedir explicaciones" a los futbolistas por la interna en el plantel.

El último y más suceso de violencia que se dieron en estos tres meses fue el del último fin de semana en Quilmes cuando se enfrentaron las dos facciones que pelean por el poder en la tribuna dejando como saldo 10 heridos, uno en estado grave.

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