Desapareció una testigo clave en la misteriosa muerte de Ramoncito

Télam
Por Télam

  • Ramoncito era un chico correntino que apareció muerto el año pasado, con señales de haber sido víctima de un macabro ritual religioso.
  • El testimonio de la menor que desapareció abonaba dicha teoría. La Asesoría de Menores solicitó que se la ubique “cuanto antes”.

La policía correntina busca intensamente a una menor de 13 años que prestó declaración como testigo en el Caso Ramoncito, el niño que fuera hallado muerto el año pasado y que se sospecha fue víctima de un ritual religioso, informaron fuentes policiales.

La niña falta de su casa desde hace dos días y la Asesoría de Menores de los tribunales de la ciudad correntina de Mercedes solicitó a la policía que la ubique "cuanto antes".

Fuentes judiciales señalaron que el aporte de la menor permitió ratificar lo que se venía sosteniendo en el expediente del caso, vinculado a las prácticas de ritos pseudo religiosos y a la corrupción de menores.

Trascendió además que la menor registra antecedentes de fuga del hogar e incluso tras haber prestado declaración fue entregada a su madre en carácter de "depositaria" judicial, ya que se sospecha que también puede ser una víctima de la corrupción de menores.

La justicia está investigando si la niña era obligada a ejercer la prostitución callejera, según señaló la fuente, y pese al estricto secreto de sumario impuesto por el juez René Buffil, se pudo conocer que está tratando de establecerse si estaba "a disposición de alguien".

De acuerdo a lo que figura en el expediente, la niña fue quien estuvo con Ramoncito el viernes 6 de octubre del 2006 y se supone que fue la última persona que lo vio con vida.

La adolescente fue trasladada oportunamente a la ciudad de Corrientes por disposición judicial porque se consideró que sabía más de lo que dijo y se la quiso preservar de cualquier presión del medio en el cual vive.

Ramón Ignacio González tenía doce años cuando apareció violado, torturado y decapitado hace diez meses, en el cruce entre las vías del ferrocarril y una calle cerca de la estación de trenes de la ciudad de Mercedes, 270 kilómetros al sudeste de la capital provincial.

Era uno de los dos hijos de una mujer que para sobrevivir se dedicaba a la prostitución y su cabeza fue hallada sin piel ni ojos a pocos metros de distancia, clavada sobre una estaca.

Si bien no se descartó la hipótesis de un crimen en el marco de un rito religioso, los investigadores se inclinan más por la vinculación del menor con la explotación y la prostitución infantil.

En allanamientos realizados en los últimos días en dos viviendas de Mercedes se encontraron fotografías atravesadas con alfileres, amuletos, una máscara diabólica con una túnica y se hallaron restos de sangre.

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