Descubrieron que el apéndice alguna vez tuvo utilidad
Millones de operados de apendicitis que viven perfectamente sin ese órgano atestiguan la tan difundida teoría que varias generaciones de médicos predicaron acerca de que el apéndice no sirve para nada. Sin embargo, ahora un grupo de especialistas descubrió que más allá en el tiempo el apéndice tuvo una función.
Los especialistas partieron de la base de que convivimos con millones y millones de diversas familias de bacterias benéficas, que nos ayudan a la digestión de los alimentos y que habitan nuestros intestinos.
La hipótesis que manejan los especialistas es que en las sociedades primitivas, cuando no existía la medicina tal como ahora, ni la higiene o el agua potable para grandes cantidades de personas, estas infecciones y diarreas que “vaciaban” al intestino de sus parásitos benefactores eran muy comunes. Y por eso, se necesitaba luego que salieran las reservas desde el refugio del apéndice para volver a ocupar su lugar en el intestino.
No obstante, en la actualidad el apéndice ya no es imprescindible porque las infecciones se controlan antes de que lleguen a causar un gran deterioro en nuestra fauna interior y –además- porque con medicamentos y cultivos es posible “replantar” la fauna bacteriana en forma inmediata.
Y lo que es más, en la práctica clínica “el apéndice quedó relegado a su papel relacionado con la peritonitis y apendicitis, situaciones que desembocan en la extirpación del apéndice para que no de mayores complicaciones. De hecho, existen cirugías quirúrgicas preventivas. En la actualidad, no es un órgano vital”, explicó Daitch.
La teoría esbozada por los académicos coincide con que la remoción del apéndice no tiene efectos negativos discernibles en la salud de las personas.
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