Despiden con aplausos los restos del policía asesinado en Catán

La víctima se encontraba de civil y lo ultimaron cuando se identificó como agente. Entre los detenidos estaría el autor del crimen.

Los restos del policía asesinado en González Catán fueron despedidos hoy con aplausos por los vecinos de la localidad bonaerense de Isidro Casanova y sus compañeros de la fuerza. El cortejo fúnebre partió de la sala velatoria hacia el cementerio de Villegas, al sudoeste del Conurbano.


 


El suboficial Marcelino Tomás Monzón, de 50 años, fue asesinado a balazos por al menos dos delincuentes que lo atacaron para robarle la moto en la que regresaba del trabajo a su casa, en el partido de La Matanza, y, a raíz del hecho, se detuvo a cinco sospechosos, luego de que familiares y amigos de la víctima protestaran en la ruta 3 en reclamo de Justicia. 



 


Un jefe policial aseguró que "se detuvo a cinco hombres que se sospecha que tuvieron participación en el hecho y se secuestraron motocicletas similares a las utilizadas por los atacantes". 


 


Los operativos fueron realizados en las localidades bonaerenses de González Catán y Laferrere, aunque la fuente reconoció que entre estos detenidos no se encontraría el autor material de los disparos que le causaron la muerte al efectivo. 


 


Los datos para dar con los sospechosos fueron aportados por un testigo clave que declaró en la causa y que dio detalles de los delincuentes, que forman parte de una banda que comete robos utilizando motos. 


 


Los investigadores informaron que el hecho ocurrió el miércoles pasadas las 22 en el cruce de la ruta 3 y la calle Da Vinci, de González Catán, cuando Monzón regresaba a su casa a bordo de una motocicleta que había comprado recientemente. 


 


Según los voceros, el efectivo, que tenía 29 años de servicio en la fuerza y trabajaba en la seccional de Isidro Casanova, se hallaba vestido de civil, ya que regresaba a su casa tras realizar algunas horas extras. 


 


Al detenerse en el semáforo ubicado en la ruta 3 y Da Vinci, fue abordado por al menos dos delincuentes armados que lo amenazaron para robarle la moto. 


 


Según contó a la prensa una hermana de la víctima, Teresa Monzón, los delincuentes primero le pidieron que se tirara de la moto y, una vez que él estuvo en el piso, le efectuaron un disparo y luego dos más


 


"El se tiró y en el piso le dispararon un tiro y luego dos tiros más cuando se identificó y sacó el arma reglamentaria... hasta el arma le llevaron", contó la mujer llorando. 


 


Tras el ataque, los delincuentes escaparon, en tanto familiares del policía, alertados por vecinos, llegaron al lugar y lo hallaron muy malherido en el suelo. 


 


"Mi hermano estaba en el piso, no sé si con vida o no, la ambulancia no llegaba y un patrullero lo llevó a la Clínica Figueroa Paredes, donde un médico nos dijo que estaba sin vida", detalló la mujer. 


 


A raíz del crimen, familiares, vecinos y allegados al policía se concentraron ayer en el lugar donde ocurrió el hecho y realizaron un corte de la ruta 3, para reclamar su esclarecimiento. 


 


Los manifestantes quemaron gomas y mantuvieron ambas manos de la ruta obstruida, motivo por el cual la policía realizó un cordón para evitar incidentes con los automovilistas que pretendían pasar y desviaba el tránsito por calles laterales. 


Dejá tu comentario