Después de 35 años, un ex cabo reconoce la masacre de Trelew

Télam
Por Télam
El ex cabo primero Carlos Amadeo Marandino declaró hoy durante más de cinco horas en la causa por la que se investiga la "masacre de Trelew" y comprometió la situación de los capitanes retirados Luis Sosa, Emilio Del Real y del prófugo Roberto Guillermo Bravo.

"Fue muy importante para la causa, es todo lo que voy a decir al respecto" dijo el fiscal federal Fernando Gelves, quien se retiró sin brindar más detalles tras la extensa jornada de audiencias que encabezó desde cerca de las 11 de hoy el juez Hugo Sastre, que reabrió la investigación en 2006.

Marandino, tal como lo había adelantado su abogado (y tío) Roberto Aguiar antes de ingresar a la audiencia de hoy, echó por tierra la teoría del "intento de fuga" que los ex cuadros de la armada esgrimieron en las dos primeras declaraciones y describió una matanza seguida de disparos aislados de remate.

De acuerdo a las fuentes a las que tuvo acceso Télam, el ex cabo Marandino reveló que los 19 presos políticos de agrupaciones de izquierda alojados en ocho pequeños calabozos separados en dos bloques de cuatro a cada lado del estrecho pasillo "cantaron el himno" antes de morir.

"Sabían que iban a morir cuando les abrimos las puertas para que salgan al pasillo y cantaron el himno", habría revelado Marandino quien se retiró de la escena porque así se lo ordenaron mientras vio ingresar a los entonces capitanes Luis Emilio Sosa, Emilio Jorge del Real,  Raúl Alberto Herrera (fallecido) y al prófugo teniente Bravo.

Según lo expuesto hoy por el entonces cabo primero, que contaba con 24 años cuando se produjo la matanza, el vio a sus superiores ingresar a la zona de calabozos cuando se retiraba tras lo cual escuchó el himno cantado por los presos seguido de una ráfaga de ametralladoras PAM.

A esa primera andanada de balas siguió un silencio y balazos intermitentes de pistola calibre 45, con la que se estaría rematando a los heridos que se encontraban esparcidos por las celdas y el pasillo.

El cabo refiere a que tras los disparos fue llamado al interior de la zona de calabozos para que revise a los internos y se descompuso frente al cuadro de cadáveres y heridos graves que gemían en el piso, por lo cual se retiró a vomitar sin cumplir la orden.

La versión dada por Marandino es similar a la que recogió el desaparecido escritor Francisco Urondo y publicó en el libro "La patria fusilada" (incorporado a la causa), donde se reproducen reportajes realizados a los tres sobrevivientes de la matanza.

Como corolario de la declaración de hoy es muy probable que entre las próximas medidas figure un careo entre el cabo Marandino y el ex capitán de corbeta Luis Emilio Sosa, quien declaró el martes que él nada tuvo que ver con los fusilamientos pues fue reducido por el montonero Mario Pujadas en un intento de fuga.

En la masacre de Trelew, ocurrida el 22 de agosto de 1972 en horas de la madrugada murieron fusilados los militantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) Carlos Alberto Astudillo, Alfredo Elías Kohon y María Angélica Sabelli.

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