Diego levantó el ánimo a Las Leonas e ironizó: "No me gusta ser abuelo; ya me siento más viejo"

Télam
Por Télam
Maradona no lo dudó un instante, apenas terminó el partido que Las Leonas perdieron ante Holanda pidió ir al vestuario, buscando levantarles el ánimo a las chicas argentinas. Algo que no sólo logró, sino que además les dio ánimo para que el próximo viernes ganen la medalla de bronce, cuando enfrenten a Alemania.

“En estos momentos es cuando uno más tiene que estar. Esto es así. Ahora están las chicas solas, escuchando al técnico, tragándose el dolor y es un momento de porquería. Vamos para el vestuario”, dijo Maradona apenas finalizó el partido entre Argentina y Holanda.

Y emprendió el camino hacia el vestuario, sorteando a los cientos de chinos que pugnaban por una foto, con la gente de seguridad que no daba abasto. Todo por la pasión que genera en todo el mundo el mejor futbolista de todos los tiempos.

Cuando Maradona llegó al vestuario entró como con timidez, es que desde la misma puerta se escuchaban los llantos de las chicas argentinas, que no podían más del dolor.

Estando en la puerta alguien le dijo “Diego pasá que las chicas te quieren ver” y Maradona entró y ahí, aunque parezca mentira, comenzaron a cambiar las cosas.

Primero Diego estuvo al punto de las lágrimas, porque nadie más que él sabe el dolor que se siente en esos momentos, pero se hizo fuerte y les habló a las chicas argentinas.

Yo estoy orgulloso de ustedes, entregaron todo, dejaron el alma dentro de la cancha y eso es lo que vale. Vamos a levantar ese ánimo”, les imploró.

No estaban todas las chicas, faltaban algunas y también Gabriel Minadeo, otro que se hacía fuerte por fuera y por dentro estaba destruido.

El técnico se abrazó con Diego, como sorprendido de verlo ahí, y ahí Maradona otra vez tomó la palabra. “Todavía nos queda el bronce y hay que ganarlo, vamos que ustedes se van a levantar”, dijo Diego, con voz firme, pero sin levantar demasiado la voz.

El clima hasta ese momento era tenso hasta que una de las chicas le dijo “con lágrimas y todo esto no me lo pierdo, vamos a sacarnos una foto”.

Con los ojos rojos, producto del largo llanto por la ilusión perdida, cada una de las chicas se sacó la foto con Diego y pese al dolor algunas sonrisas llegaban.

Luego un rato la sala comenzó a distenderse y más cuando una de las chicas le preguntó a Maradona si estaba contento por ser abuelo.

“¿Si estoy contento por ser abuelo? No…”, contestó riéndose, sabiendo del orgullo que siente porque una de sus hijas lo haga sentir un poco más grande.

“Ahora me siento más viejo”, retomó Maradona, quien también sonriendo les dijo a las chicas que quería que su nieto sea varón.

Cuando terminó ese diálogo llegó Magdalena Aicega, quizás la principal referente de Las Leonas y se abrazó con Diego, sin poder contener las lágrimas y en nombre de todo el grupo le agradeció su presencia ahí.

“Te queremos agradecer tu apoyo, que sabemos que es incondicional y que estés acá es muy importante para nosotras”, le dijo palabras más, palabras menos, Aicega a Maradona.

Después de quedarse un rato en el vestuario, donde estuvo junto a un amigo y al dirigente de AFA Noray Nakis, Diego salió del vestuario, pero no se fue, primero debía saludar a su preferida, a Luciana Aymar, quien estaba en el campo de juego dialogando con los periodistas.

“Diego”, gritó Aymar cuando lo vio, ya sin lágrimas y saltando una valla para abrazar a Maradona, quien hizo lo mismo con ella, deseándole suerte para el partido del viernes ante Alemania.

Por supuesto que voy a venir a verlas, si estas chicas son de fierro. El viernes voy a estar firme acá con ellas”, le aseguró Maradona a Télam.

Después de todo ese trajín, Diego terminó por despedirse de todos y se fue hacia el automóvil que lo estaba esperando para ver en vivo y en directo Emanuel Ginóbili y compañía. “Donde haya un argentino voy a estar”, afirmó al despedirse el mDejor jugador de todos los tiempos.

Dejá tu comentario