Dieron prueba de vida del hijo del empresario secuestrado y ahora exigen US$ un millón
Los secuestradores de Ariel Perretta, hijo de un empresario metalúrgico de La Matanza, dieron una nueva prueba de vida en las últimas horas y redujeron su pedido de rescate a un millón de dólares.
Según voceros de la investigación que tratan de dar con el paradero de Ariel, de 24 años, los captores acercaron a la familia una grabación en la que el joven lee el resultado del triunfo de River Plate sobre Univesidad San Martín de Porres de Perú, por la Copa Libertadores, que se disputó el pasado jueves.
Asimismo, la banda que lo mantiene cautivo les dijo a los familiares que el dinero para liberarlo era de un millón de dólares, cuando en un principio habían solicitado tres millones de la misma moneda.
En la grabación se escucha la voz de Ariel leyendo el resumen del partido que River le ganó 5-0 al equipo peruano, que le sirvió para clasificarse a los octavos de final de la Copa Libertadores, y los autores de los goles.
Para los investigadores es algo por demás llamativa la prueba de vida que dieron los captores, teniendo en cuenta que fue con un hecho puntual de hace pocos días.
No se descarta que antes de la liberación de Ariel, los familiares pidan una nueva prueba de vida, aunque los tiempos en muchos casos los manejan los secuestradores.
Por otra parte, en la llamada telefónica los sujetos reformularon el pedido de rescate para liberar a Ariel, y en lugar de los tres millones de dólares, pidieron uno.
También los secuestradores les dejaron a la familia, junto al cassette con la voz de Ariel, una carta de puño y letra de la víctima, en la que brindó algunos detalles del cautiverio y ahí explica el dinero que los captores solicitaron.
El secuestro de Ariel Perretta se concretó hace ya más de 10 días, cuando el muchacho llegaba a bordo de su automóvil Peugeot 206 a la fábrica que la familia posee en Villa Insuperable, y que se dedicada a la elaboración de filtros para automóviles.
Los investigadores estiman que la banda que secuestró a Ariel está "muy bien organizada y con un alto grado de logística".
Para dar un detalle, por ejemplo, se señaló que las comunicaciones que mantuvieron los secuestradores con la familia fueron siempre a través de un teléfono celular y en movimiento, eso quiere decir que se concretaron mientras iban a bordo de un automóvil.
Aún la familia Perretta no realizó ningún tipo de denuncias ante la policía, ni la justicia, aunque el fiscal federal de Morón, Marcelo Fernández, actúa de oficio en torno a la investigación.
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