"Discutimos, me defendí, me asusté y la sepulté en nuestra habitación"

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Por NA

Mario Freiro, el hombre acusado de estrangular y enterrar a su esposa debajo de la cama matrimonial de la casa donde vivían, afirmó hoy que mantuvo una dura pelea con su mujer, se asustó por su muerte y que por eso la ocultó, pero dijo que no recuerda haberla asesinado.



Freiro dio hoy a conocer por primera vez su versión del sórdido episodio que -según la acusación de la Justicia- protagonizó en 1998 en una vivienda de la localidad bonaerense de González Catán.



El imputado habló ante los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal 4 de La Matanza, que lleva adelante un proceso en su contra.   Luego de la muerte de su mujer, María de Luca, Freiro denunció un supuesto "abandono de hogar" de su esposa, y el crimen permaneció impune hasta 2005, cuando uno de sus hijos, que tenía 8 años al momento del hecho, denunció a su propio padre.



La Justicia ordenó ese año un allanamiento en la vivienda, y halló el cadáver enterrado bajo la cama, como había indicado el menor.  El denunciante dijo que esperó ese tiempo para denunciar el hecho porque estaba amenazado por su padre, y porque pensaba que por su corta edad nadie le iba a creer.



En el marco del juicio, y al hablar ante el Tribunal, Freiro dijo esta mañana que ese día tuvo "una terrible discusión" con su esposa, pero que no recuerda qué fue lo que ocurrió durante la pelea que mantuvieron.



Dijo que en determinado momento la encontró muerta, se asustó y que por eso decidió enterrarla bajo la cama de la habitación que compartían. Además, dijo que es inocente porque "amaba" a su esposa, y no cree haber sido capaz de matarla.



Luego de ese testimonio, brindó su alegato el fiscal Ariel Panzzoni, quien pidió la reclusión perpetua para el imputado por el delito de "homicidio calificado doblemente agravado". Panzzoni mencionó como agravantes "la abominable situación de esconder el cuerpo, el ocultamiento de datos de dónde estaba la mujer hacia su familia y el vínculo matrimonial".



Al comienzo del juicio, Pablo Freiro, que hoy tiene 18 años, declaró que su padre era quien había asesinado a su madre, reiterando de ese modo la acusación que hizo hace dos años y que permitió hallar el cadáver de su progenitora.



Pablo relató que su padre mató a su madre estrangulándola, para luego arrastrarla hasta la habitación matrimonial, donde la enterró bajo la cama. Según él y su hermana, la relación entre sus padres no era
buena y además la mujer tenía un amante, lo que había sido el detonante de las constantes peleas en la pareja.



El fallo se conocerá el próximo lunes a las 12:30 cuando los jueces comiencen con la lectura de su decisión, en el Tribunal Oral en lo Criminal 4 de La Matanza.

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