Dos boletos de colectivo y llavero con una foto, claves para detener a acusados por el crimen

* Los boletos y un llavero con la foto de un niño vistiendo un uniforme de jardín de infantes fueron clave para detener a la pareja acusada del crimen del policía Aldo Garrido.

Télam
Por Télam

Se trata de Débora Acuña y Néstor Luque, ambos de 29 años, éste último excarcelado hace sólo 16 días, el 2 de febrero, tras un juicio abreviado realizado en San Martín, informaron a Télam fuentes judiciales.



Un investigador del caso relató que cuando ayer la Policía Científica llegó a la escena del crimen halló varios elementos para secuestrar que con el correr de las horas los llevaron a los sospechosos.



En su huida del local comercial en el que mataron al policía, la pareja dejó los boletos de un colectivo que habían tomado esa mañana desde la localidad bonaerense de Pablo Podestá, en el partido de Tres de Febrero.



Según la fuente, el tiempo que se tarda en ir desde allí hasta San Isidro es de casi una hora, lapso compatible con el horario que figura en el boleto y el que se cometió el homicidio.



Con el dato de que los delincuentes eran oriundos de Pablo Podestá, los pesquisas fueron a recorrer ayer por la tarde algunos jardines de infantes de la zona, donde pedían ver fotografías de los alumnos.



En uno de los establecimientos -que se mantiene en reserva para preservar al nene- se encontró una foto grupal de un acto de fin de año en la que aparecía el pequeño y las autoridades dieron a la Policía el nombre del alumno y el domicilio de la familia.



La casa, ubicada en Benito Pérez Galdós al 8700, fue allanada pasada la medianoche por efectivos de la DDI San Isidro, quienes al ingresar a la propiedad hallaron a la pareja, a un hermano del hombre y al niño durmiendo.



"Las armas están escondidas en el baño", les dijo Luque a los policías apenas los vio, sin ofrecer resistencia, relató el vocero.



Mientras unos uniformados apresaban a los tres sospechosos, otros secuestraron una pistola calibre 9 milímetros y un revólver calibre 32 que, tras los peritajes, se comprobó que eran el arma reglamentaria de Garrido y otra usada en el asalto.



Según el resultado final de la autopsia, el teniente Garrido recibió dos balazos de su propia arma y otros dos del revólver, pero aún no se pudo determinar si los disparos los efectuó sólo Luque o también su mujer.



Los investigadores ya pudieron determinar que Luque había estado en prisión y que recuperó la libertad el 2 de febrero por orden del Tribunal Oral en lo Criminal 2 de San Martín, en un fallo firmado por el juez de San Martín Gustavo Garibaldi, aseguraron las fuentes.



De acuerdo con los antecedentes recogidos, el imputado tiene una condena por robo calificado en la Capital Federal y en un juicio abreviado se le sumó otra por el mismo delito cometido en la provincia de Buenos Aires.



Esto permitió, según las fuentes, que Luque recuperara la libertad apenas terminada la feria judicial.

Dejá tu comentario