El Gobierno iniciará tratativas bilaterales con EE.UU., Japón y la UE

Economía

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, afirmó este viernes que el fallo de la Organización Mundial de Comercio (OMC), que ayer cuestionó la aplicación de Declaraciones Juradas Anticipadas de Importaciones (DJAI) por parte de la Argentina, "no promueve en forma inmediata ninguna modificación en la política de la administración de comercio" que mantiene el gobierno nacional.

En su habitual conferencia de prensa en Casa Rosada, Capitanich adelantó que "es imprescindible un análisis exhaustivo y minucioso de los términos del fallo".

Consideró además "posible que se establezcan criterios de negociación bilateral con los países denunciantes -Estados Unidos, Japón y la Unión Europea, pero no sin antes hacer un análisis de contexto", dada la crisis que aún afecta a la economía mundial.

El jefe de Gabinete cuestionó luego las "operaciones de prensa respecto de supuestos faltantes de determinado tipo de bienes e insumos, debidos a la falta de previsión de las empresas o de acciones especulativas de las mismas compañías, pero no ocurren por un problema de restricción o autorización" de parte del Gobierno.

Capitanich recordó que la Argentina "está entre los diez primeros países que más aumentaron sus importaciones en los últimos once años", mientras los países denunciantes en la OMC son también "los principales denunciados y con mayor cantidad de fallos adversos" en el organismo, por sus prácticas en materia comercial.

Por otra parte, agregó, "los ataques especulativos y las guerras de monedas distorsionan las perspectivas de crecimiento de la economía y el comercio mundial", a partir de la "crisis estructural del sistema financiero" iniciada en 2008 y con fuertes consecuencias desde entonces.

"A excepción de 2009, en 2014 se registró la menor tasa de crecimiento del PIB mundial, con 1,8%, mientras la suba en América Latina fue de 1%", precisó Capitanich.

Sostuvo luego que "esto tiene una afectación de carácter sistémico, con dificultades en el financiamiento del comercio mundial", y puso como ejemplo el caso de Rusia, cuyos envíos se concentran casi en un 70% en hidrocarburos.

"En este contexto -evaluó el funcionario- cuando hay una decisión de carácter geopolítico a nivel estratégico, con fuerte disminución del precio del petróleo y el gas, automáticamente disminuye el influjo de sus exportaciones".

A eso se suman los "ataques especulativos, con hasta 120 % de devaluación del rublo y reacomodamiento de precios, lo cual genera una diferencia cualitativa en el valor de los productos que nosotros vendemos, como peras, manzanas o vino".

Capitanich dijo, por otra parte, que el cuestionado sistema de DJAI "implica análisis previos de las importaciones, en función de los planes y las proyecciones de las empresas para garantizar su previsibilidad", y es además "una herramienta que permite regular el normal abastecimiento de los bienes del interior del país y un instrumento de la gestión de riesgo aduanero".

"El anticipo de información es considerado por la Organización Mundial de Aduanas para asegurar y facilitar el comercio mundial", a la vez que permite "garantizar un resguardo en materia de seguridad".

El jefe de Gabinete dijo que el sistema se aplica de modo "transparente" a través de la página web de la Secretaría de Comercio, con vínculos que permiten observar el plan de inversiones y de comercio exterior de cada compañía.

Añadió que existe "un sistema ágil y un curso normal para la aprobación automática (de importaciones) y el abastecimiento de productos depende de la gestión y comercialización empresaria, de la previsión de sus necesidades, la evaluación de stock y niveles de producción, la logística y la distribución".

"Si hay algún inconveniente derivados de falla de las mismas empresas pueden existir problemas de abastecimiento, pero no están asociados a los problema derivados de la aprobación, en virtud de la automaticidad del sistema", insistió.

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