Por la demanda interna, prohíben la exportación de chatarras

Economía

Los industriales festejaron la decisión oficial ya que bajará el precio interno de esa materia prima y desalentará robos de objetos en la vía pública.

El Gobierno prohibió por un año la exportación de chatarras de acero, bronce y aluminio con el objetivo de asegurar el abastecimiento del mercado interno ya que se había comenzado a registrar un principio de déficit inicial en piezas fundidas de aluminio.

Frente a esta situación, se suspendió por 360 días la venta al exterior de desechos industriales metálicos destinados a las empresas fundidoras, mediante el decreto 1513/12 publicada este lunes en el Boletín Oficial.

Los principales compradores internacionales del país hasta el debut de esta medida eran Brasil, China y Europa. Como caso testigo, en el mercado internacional 1 tonelada de chatarra de acero se puede pagar hasta 400 dólares.

La Cámara de Industria les Fundidores de la Argentina (CIFRA) consideró que esta medida hará  bajar los precios internos y desalentará robos de objetos en la vía pública.

La entidad celebró la decisión oficial ya que "estos desperdicios representan una materia prima fundamental" para el sector.

"Las fundiciones utilizan en su proceso industrial hasta un 80 por ciento de estos desperdicios como materia prima esencial.

Además, estos materiales básicamente de acero, bronces, aluminio, contienen una gran cantidad de energía intrínseca utilizada para la fabricación de bienes fundidos y que el país, de ahora en más, preservará  por medio de esta normativa", aseguró la entidad.

Asimismo, explicó que "en la medida que las chatarras se exportaban, su precio en el mercado interno para uso industrial se incrementaba exponencialmente".

"También el costo social comenzó a ser alto, ya que aumentaban de su mano los delitos por robo de alcantarillas, bancos públicos, cables, estatuas y placas", entre otros.

En su momento, las primeras medidas que tomó el Gobierno fueron de carácter arancelario, comenzando a cobrar 40% de retenciones por sus exportaciones.

El problema es que los comercializadores establecían precios muy bajos y ese porcentaje no incidía.

Por otra parte, se beneficiaba la competencia externa que estaba dispuesta a pagar el recargo porcentual que fijaran las autoridades.

"Esta medida del Gobierno es vital para la industria nacional de fundición. Hemos logrado revertir exportaciones a precio vil de un material que contiene tanto valor agregado y de alta necesidad para la industria del país", dijo Daniel Ferreyra, presidente de CIFRA.

"Nuestra industria es una gran generadora de empleo y es por ello que todos los países cuidan a este sector", dijo Ferreyra.

Temas

Dejá tu comentario