Los controles de precios ya fueron: contra la inflación, el mejor remedio es el budismo

Economía

¿Conceptos religiosos aplicados a un problema de economía? Parece que, cuando la inflación aprieta, cualquier solución es válida. Tanto, que un periodista del Asian Times le recomendó a Ben Bernanke, el número uno de la FED norteamericana, que promueva los principios del Budismo para combatir la inflación.

No se trata de que los budistas sepan algo que el resto del mundo no conocía. En realidad, Chan Akya, quien firma la nota, asegura que el precio de los granos aumenta en todo el mundo porque son alimento del ganado. El consumo de ganado crece, sobre todo en países de Asia, por lo que se requiere más alimento.

Además, Akya observa que la inflación de los alimentos en todo el mundo es superior a los promedios oficiales, al mejor estilo INDEC. Critica además los índices norteamericanos de inflación, entre otros.

Frente a esto, la solución es el budismo ¿Acaso este muchacho está loco? No tanto. La milenaria religión profesa un respeto por todos los seres vivientes. La no violencia se extiende también a otros animales, por lo que, aunque el budismo no lo pide explícitamente, la mayoría son vegetarianos.

Si nuestros hábitos alimenticios se volcaran a los vegetales, la presión sobre el trigo y otros productos de esa índole bajaría, porque se utilizaría menos que para criar ganado. Además el precio de la carne también bajaría, por el menor consumo.

Akyra sugiere que si Ben Bernanke se convierte, e incita a los mercados mundiales a emplear dichos conceptos, tiene muchas más chances de que le presten atención. Nosotros, por lo pronto, podemos ir avisándole a Miguel Peirano, a ver qué le parece.

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