El Getafe ganó, se acercó a la final y sueña con la Copa del Rey
Fútbol
Por EFE
El Getafe se aproximó a su sueño copero, se asomó, por segunda vez consecutiva a la final de la Copa del Rey, tras superar en el primer asalto al Rácing, que queda a expensas de una remontada en El Sardinero después de que Manu del Moral firmara el tercer tanto madrileño a ocho minutos del final.
Apenas contó con tiempo para celebrarlo. Acto seguido, otra acción a balón parado, botada por Jorge López fue rematada por el polaco Euzebiusz Smolarek, que se encontró con la pelota de forma inesperada. Bendecida por la pasividad de la zaga local.
El panorama avivó el choque. Ya plenamente copero. El Getafe se aceleró para enmendar la plana. El Rácing se sintió agusto, dominador, en su salsa. Sólo Granero y Javier Casquero ejecutaban las acciones con criterio. Pero ni el nigeriano Ikechukwu Uche ni Manu estaban certeros para rentabilizarlas.
La respuesta del Racing fue una entrada del burundés Mohammed Tchité, en la que encaró a Ustari pero que concluyó con una mala resolución. A medio camino entre el tiro y el centro. El balón se perdió.
El Getafe incentivó su ataque con criterio. Aun a riesgo de desvestir la retaguardia y facilitar la respuesta cántabra. Movió con criterio el balón.
Pablo Hernández entró más en juego y el equipo lo notó. De hecho, una acción suya propició el segundo tanto madrileño. Una acción de tiralíneas. De toque. El valenciano combinó con Manu primero y con Uche después. El africano vio la situación de Javier Casquero, al borde del área. Para él fue el balón. Avanzó, solo, un par de metros, se plantó ante Toño y le batió por raso.
Con el Getafe en ebullición, apoderado de la pelota y con más espacios, amplió su peligro. Manu pudo marcar el tercero. De cabeza.
Y fue, finalmente, el jienense el que inclinó la eliminatoria del lado madrileño. A seis minutos del cierre, golpeó en dos ocasiones el centro de Pablo Hernández hasta que entró en la meta de Toño, que no pudo amarrar el primero.
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