El oficialismo pierde el control del Parlamento

*A partir del próximo 10 de diciembre, la relación de fuerzas políticas en el Congreso ya no será la misma: el kirchnerismo perderá un gran poder de fuego.

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Por NA
El oficialismo perderá a partir del 10 de diciembre el control del Congreso de la Nación, donde quedará como primera minoría en ambas cámaras, al tiempo que caía derrotado con el opositor Francisco De Narváez en la provincia de Buenos Aires, tras las elecciones realizadas el domingo.
  
Así surgía esta madrugada de los resultados oficiales difundidos por el centro de cómputos, al cierre de una jornada electoral en la que resultó marcado el ausentismo, atribuido por autoridades y especialistas al factor climático, por haberse realizado la votación en invierno y por el temor a la gripe A.
  
Las primeras estimaciones indicaban esta noche que el oficialismo perdería unas 22 bancas en la Cámara de Diputados y otras 6 en el Senado, por lo cual los bloques del Frente para la Victoria no obtendrán desde el 10 de diciembre el quórum propio y deberán recurrir a alianzas con otras fuerzas políticas.
  
En la provincia de Buenos Aires, donde se centraba la mayor expectativa política, De Narváez obtenía el 34,66 por ciento de los votos, mientras que Néstor Kirchner sumaba el 32,26 por ciento, cuando se llevaba escrutado el 65,55 por ciento de las mesas dispuestas en el territorio bonaerense.
  
Hacia la una de la mañana, el clima reinante en el Hotel Intercontinental porteño, búnker del oficialismo para Buenos Aires y la Capital, era de marcada decepción, al tiempo que la presidenta Cristina Kirchner y su marido Néstor Kirchner permanecían encerrados en una habitación.
  
En sentido inverso, en el búnker del PRO era todo algarabía: Francisco De Narváez se mostró como el ganador de la elección y apareció en un escenario junto a su compañero de lista Felipe Solá y a su aliado político Maurico Macri, el jefe de Gobierno porteño.
  
En otras provincias clave, como Córdoba y Mendoza, el oficialismo era derrotado sin atenuantes ante Luis Juez en territorio mediterráneo y los seguidores del vicepresidente Julio Cobos en Cuyo, mientras que en Santa Fe el peronista Carlos Reutemann sacaba una ligera ventaja al socialismo gobernante.
  
De todos modos, Rubén Giustiniani, el candidato del gobernador Hermes Binner, venía acortando la ventaja a caballo de los votos que obtenía en grandes ciudades de la provincia, la principal de ellas Rosario.
  
Según los cómputos oficiales, en la Capital Federal ganaba el oficialismo local, con Gabriela Michetti a la cabeza, que obtenía el 31 por ciento de los votos, mientras que Fernando Pino Solanas se ubicaba en segundo lugar y se convertía en la sorpresa de la jornada electoral, al relegar al Acuerdo Cívico de Elisa Carrió.
  
Las elecciones legislativas también daban un espaldarazo a varios gobernadores del interior, como el chubutense Mario Das Neves y el sanjuanino José Luis Gioja, pero otros no la pasaban tan bien, como el cordobés Juan Schiaretti, la fueguina Fabiana Ríos, el entrerriano Sergio Urribarri y el santacruceño Daniel Peralta.

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