En el Día de la madre... ¿qué hacemos con las suegras?
*Este domingo no queda otra opción que compartir la mesa con nuestra "querida suegrita". *Lo ideal sería que nuestro marido ponga los puntos sobre las íes para poder compartir la mesa familiar en paz.
Beatriz Goldberg1M1
Desde que el mundo es mundo, el hombre es hombre y su madre nuestra suegra, las mujeres de todas las edades nos enfrentamos a un problema de difícil solución: cómo hacer para sobrevivir a esta figura tan significativa en nuestras vidas y no enloquecer en el intento.
Este domingo en el Día de la Madre no va a quedar otra opción que compartir un almuerzo o una cena con nuestra “querida suegrita” que tiene la innata capacidad de tocar el punto más débil de su nuera en el momento menos oportuno ¿Qué hacemos? ¿Bajamos la guardia? ¿Ponemos límites?
Toda la responsabilidad la tienen ellos. Lo ideal sería que nuestra "amada pareja" (el tesoro que no merecemos, según su mamá) ponga los puntos sobre la íes antes de compartir la mesa familiar.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Con humor debe tratar de tener una postura clara. Ser un buen mediador para no enfretarse a ellas y que no se enfrenten ambas. Todo lo que "quiera decirle a su madre que se lo diga directamente sin necesidad de atribuirte las culpas de todas "sus fallas". La mujer de por sí se lleva puesta todas. Trata que él se comunique con ella cuando hay "malentendidos" .
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Lo importante es que cada uno cumpla con su rol. Si la cena se hace en la casa del bebé que la suegra no opine. En cambio, si se reúnen en lo de la “querida mujer” que la nuera muestre su mejor sonrisa e intente disfrutar de la comida. Eso sí, el “tesoro” deberá estar atento si se avecina un sismo de la magnitud que sea en Escala Richter para detenerlo a tiempo.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Es esencial que el hombre asuma su lugar de mediador conciliador entre sus dos mujeres. La intención es pasar un buen Día de la Madre y, por hoy, es preferible dejar los roces para otro día.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario