En medio de la disputa por una herencia de US$ 35 millones, vuelve a desaparecer un cadáver
La desaparición del cadáver de un estanciero en la localidad entrerriana de Victoria causó conmoción entre los familiares que pugnan por una herencia de al menos 35 millones de dólares, que está siendo dirimida en un juicio.
El féretro en el que supuestamente se encontraban los restos de José Alberto Antonio Reggiardo estaba vacío y la caja metálica que resguarda los cajones era nueva, lo que no se condice con el tiempo que lleva fallecido, dado que murió en un accidente de helicóptero en 1998.
El hallazgo se produjo luego de que la Cámara del Crimen de Gualeguay ordenó un examen de ADN al fallecido para compararlo con el de María Angélica Godoy, acusada de haber cambiado su identidad para hacerse pasar como la hija de Reggiardo y heredar la fortuna.
Este jueves, cuando los peritos abrieron el féretro que habían exhumado el día anterior de un panteón del cementerio de la ciudad de Victoria, se encontraron con la novedad.
Sin embargo, a pesar de la desaparición del cadáver de Reggiardo, la nueva prueba de ADN podrá realizarse porque hay tres muestras guardadas en la Justicia.
Luego de más de dos años de espera para que el expediente del caso llegara a la Cámara Penal de Gualeguay, el juicio se puso en marcha el pasado martes.
En el proceso, María Angélica Reggiardo Godoy es acusada de adulterar su identidad para presentarse como hija del fallecido y cobrar una parte de la millonaria herencia.
Hasta ese momento la herencia sólo quedaba para la concubina de Reggiardo y Mario Aníbal Calderón, de 50 años y único hijo del estanciero, fruto de un amorío del estanciero con una empleada.
Vida y muerte de un millonario excéntrico
Según informó el diario local Uno, José Alberto Reggiardo fue uno de los estancieros con mayor fortuna en Entre Ríos, aunque nunca se casó y murió a los 73 años -en 1998- cuando el helicóptero que piloteaba cayó sobre un campo de su estancia El Cerro, en Colonia Celina, cerca de Paraná.
Fue un hombre de vida excéntrica, que alternó entre su estancia San Carlos de la localidad de Victoria y un hotel en Santa Fe, junto a su concubina desde 1972, Luisa Arrúa.
La fortuna de Reggiardo estaba conformada por una gran cantidad de propiedades en Entre Ríos y extensiones de campo en otras provincias.
Luego de la muerte de Reggiardo, que hasta allí no tenía herederos y sólo compartía la sociedad del concubinato con Arrúa, apareció en escena María Angélica Godoy, una maestra de unos 30 años.
La mujer se presentó con documentación que supuestamente le acreditaba ser hija reconocida del millonario fallecido, aunque cuando su supuesto padre murió no fue a despedirlo al cementerio ni publicó una participación fúnebre.
Según la mujer, nació en Nogoyá el 9 de enero de 1975, producto de una relación del millonario muerto y de Ramona Hilda Godoy, lo que había sido reconocido por el propio Reggiardo ante el escribano gualeguaychuense Miguel Luis Galli, aunque sin presentar el acta original, que presuntamente fue robada.
A raíz de las graves irregularidades, el caso llegó al juicio, que comenzó el pasado lunes en la Cámara del Crimen de Gualeguay, con el tribunal compuesto por los vocales Rolando Cirigliano, Edgardo Garibotti y Daniel Halle.
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