Escándalo en el Banco Mundial y caída de Paul Wolfowitz
*El increíble derrumbe de quien había sido el principal ideólogo del militarismo y la invasión de Irak.
*Por ascender a su novia, hundió a Bush en otro papelón y debilitó a Estados Unidos en su relación con Europa.
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Por Claudio Fantini
En este grupo que se apoderó de la política exterior norteamericana instaurando el unilateralismo y la guerra preventiva, el malogrado presidente del Banco Mundial no era periférico, sino central.
A pesar de que su rango en el Pentágono era de subsecretario, Paul Wolfowitz era en realidad el ideólogo que dirigía al secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, y al vicepresidente Dick Cheney.
Matemático (como su padre polaco) y politólogo que inició su carrera política como embajador en Indonesia durante el gobierno de Ronald Reagan, comenzó a elaborar su proyecto de política exterior cuando Bush padre (o sea George Herbert Walker) lo convirtió en el número tres de la jerarquía del Pentágono.
Y durante el gobierno demócrata que abarcó la década del noventa, mientras dirigía la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados de la Universidad John Hopkins, Paul Wolfowitz fue el máximo ideólogo del llamado Proyecto para un Nuevo Siglo Americano.
Esa organización elaboró una propuesta que el entonces presidente, Bill Clinton, rechazó de plano.
Dicha propuesta implicaba que Estados Unidos deje de lado la ONU y los mecanismos de consulta con sus socios europeos, o sea que actúe unilateralmente; además de postular el concepto de guerra preventiva y sugerir la invasión como única forma de poner fin al régimen de Saddam Hussein.
Su nombramiento al frente del Banco Mundial, cuya sede central está a pocas cuadras de la Casa Blanca, en realidad se le otorgaba un salvoconducto para salir indemne del tremendo fracaso que su proyecto sufrió en Irak.
Es más, que a Wolfowitz le hayan cubierto la retirada mientras que a Rumsfeld lo echaban, demuestran que, en realidad, el subsecretario de Defensa era el verdadero jefe del secretario y del vicepresidente, los dos jefes visibles de los halcones del gobierno.
El exilio dorado en el Banco Mundial era la única posibilidad de salvar su imagen dañada por el caos iraquí. Se supone que la inteligencia y la preparación de Wolfowitz le permitiría aprovechar semejante oportunidad de salir indemne del desastre. Pero “el amor es más fuerte”, y cometió la inmensa estupidez de promover a su novia y aumentarle el sueldo
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