La modelo devenida en panelista decidió fijarse una meta para mejorar su ya privilegiada figura. Sus admiradores ya empezaron a sufrir.
"La cola siempre fue mi complejo: de chiquita me cargaban porque parecía una araña pollito", espetó Amalia Granata, quien a pesar de las bromas recibidas parece haber capitalizado las curvas de su cuerpo de la mejor manera posible.
Pero en la intimidad, la rubia tiene en claro cuáles son sus puntos delicados. "Estoy más culona. Me puse a dieta porque tengo que bajar dos kilos de cola", anunció la modelo a la revista Paparazzi, con su habitual estilo resuelto.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Igual estoy mucho más marcada porque entreno, pero el momento en que más contenta estuve con mi cuerpo fue durante el 'Bailando por un sueño' en 2010. ¡Fue increíble!", recordó entre risas la rubia. "A los dos meses de terminar se me cayó todo a pique. La cola siempre fue mi complejo: de chiquita me cargaban porque parecía una araña pollito", recordó.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Granata está estudiando periodismo en un intento de blindar su mente para seguir trabajando en los medios, pero parece que por ahora su figura seguirá captando más miradas que su intelecto. "Me gustaría no tener tanta cola. Aunque mi novio me dice que si no la tuviera, ni me hubiera mirado", aseguró.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario