Esposa de juez, ¿muerta por disputa familiar?

*Según algunas investigaciones, había un enfrentamiento entre la mujer asesinada y el ex esposo de su sobrina.
*El conflicto conjugaba denuncias y un fuerte encono personal.

NA
Por NA
Una vieja disputa familiar, en la que se conjugaron denuncias y un marcado encono personal, habría sido el motivo que originó el crimen de la esposa del juez de Venado Tuerto, a manos del ex esposo de su sobrina.

Según pudo indagar la agencia Noticias Argentinas, el crimen tendría dos protagonistas esenciales: la víctima, Alba María Di Guini, de 51 años, y el ex esposo de su sobrina Flavia Lussenhoff, identificado como Juan Cruz Munger.

Di Guini, esposa de un juez de Venado Tuerto, y Munger no tenían un buen vínculo familiar, e incluso la mujer sería quien le aconsejó a su sobrina que se separase del hombre.

Munger estaba casado con Lussenhoff, con quien tuvo un hijo de 2 años, pero tenía una mala relación familiar con Di Guini, quien de acuerdo con la investigación de los policías,  influyó en la decisión de la joven profesora de gimnasia para que se separara de su esposo.

Incluso, la mujer habría conseguido una interdicción de forma bastante rápida para obligar a Munger a no acercarse a la criatura, en medio de un conflictivo juicio de separación.

No obstante, con el tiempo Lussenhoff y Munger volvieron a tener encuentros íntimos y una relación que no era bien vista por Di Guini.

La noche previa al crimen -que se concretó el lunes por la mañana- Munger habría mantenido relaciones sexuales con Lussenhoff en la vivienda de la calle Garibaldi.

El indicio de la relación entre ambos estaría dado, entre otras cosas, por el hallazgo por parte de la policía de una bikini que estaba rota en una parte de la casa, y que llevaría a pensar a los investigadores en una relación sexual "físicamente intensa".

Munger -quien era especialista de Jiu Jitsu, un artel marcial japonés- pasó la noche en la casa de Lussenhoff, y a las 8:00 de la mañana, cuando llegó la tía de la profesora para cuidar al niño de dos años, se lo encontró en la vivienda.

Esto habría originado una fuerte discusión entre Munger y Di Guini, que tendría como corolario el brutal crimen a puñaladas del que fue víctima la mujer.

Luego del crimen, la profesora de gimnasia -de acuerdo con la hipótesis que manejan los investigadores- podría haberle facilitado la salida a su ex esposo, e incluso en la vivienda se encontraron ropa de Munger recién lavadas.

Munger, reconocido en la sociedad venadense por su actividad deportiva, sería adicto a estupefacientes, algo que él admitió ante la policía al señalar que no se acordaba de lo que había hecho esa mañana ni dónde estuvo.

Una posible mancha de sangre que la policía encontró en un calzado del hombre podría ser la punta del ovillo para desentrañar este crimen que conmocionó a la sociedad de la localidad santafecina.

Munger se entregó a la comisaría segunda al enterarse de que era intensamente buscado, mientras que su ex esposa quedó detenida acusada de ser "partícipe primaria" del hecho.

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