Género de violencia

Escribe Fabián Doman

La semana pasada se conocieron las imágenes de un caso emblemático de violencia de género. Fabián Darío Budano, un empresario de Zarate aparece en el video propinándole una brutal golpiza a su pareja, en una pesadilla que dura varios minutos.

El hecho refleja la violencia de género en todos sus aspectos. Como si un guionista de cine o televisión hubiese querido mostrar todos los costados de unos principales flagelos que sufre la sociedad, el caso revela elementos preocupantes. Veamos:

- hasta el viernes no se tenía conocimiento que el agresor hubiese sido acusado de algo, tanto por la Justica como por las fuerzas de seguridad y/o policiales. Menos aún que esté detenido

- varios integrantes de la Prefectura, los primeros en llegar al lugar resultaron inexplicables testigos de lo que ocurría. Pero no hicieron nada

- un integrante la fuerza policial al acercarse al lugar del hecho, por intermedio de uno de sus hombres, no tuvo mejor idea que saludar al agresor con un abrazo, como si se tratara de un evento social

- tampoco se ve en el video que ningún integrante oficial intentara asistir a la víctima

- el hecho tuvo lugar el 6 de noviembre. Es decir hace más de un mes y medio. La Justicia no hizo nada en este lapso

- las imágenes fueron captadas por la Dirección de Prevención Urbana de la municipalidad (quien luego dio avisó a la Prefectura y la Policía Bonaerense

- de acuerdo a lo que explicado por  C5N, quien difundió las impactantes imágenes, el empleado de la DPU que registró la escena, que se llamaría Carrasco, después de denunciar el caso ¡terminó siendo desplazado de su puesto y reubicado dentro del municipio!

- y finalmente, la víctima no hizo ninguna denuncia

Comencemos por este último aspecto, probablemente el más delicado de todos. Así como el abuso sexual es un delito caracterizado por alta reincidencia de sus agresores, la violencia de género tiene la característica de que sus víctimas, lamentablemente no son solo en una ocasión. Y con esto no nos referimos solo a esta situación –varias golpizas de una misma persona- sino de otros. En este caso en particular lo dicho se confirmó por las declaraciones  de la ex pareja de la agredida, quien confeso al aire en televisión que él también había sido violento con ella. ¿Sera este cuadro el que permite explicar el por qué ella no hizo ninguna denuncia de violencia?.

Muchos especialistas legales al ver las imágenes dicen que poco o nada puede hacer la Justicia y los aparatos policiales si la propia víctima no hace la denuncia correspondiente. Más allá de esta discusión –que para algunos no es tal- resulta inexplicable que frente a la contundencia de las imágenes ningún policía o prefecto hayan intervenido para frenar la violencia.  Y que luego no hayan hecho para evitar que esto vuelva a suceder.

Más increíble es que el único, que actuó bien en todo el episodio, el empleado que grabo las imágenes y que alerto del hecho, fue cambiado de trabajo dentro del municipio.

Es como si el Estado dijese no me meto y peor aún guarda todo en cajón para que no se hable del tema.

Todos los aspectos de la violencia de género en una sola imagen: una víctima atemorizada que acostumbrada a las golpizas no hace la denuncia, una policía que no frena nada, un municipio que se desentiende de del tema y una justicia que mira para otro lado.

El combo perfecto para no hacer nada contra la violencia hacia las mujeres.

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