Fingían ser funcionarias porteñas para vender inmuebles del Estado

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Por NA

  • Una abogada y su cómplice ofrecían a ocasionales clientes propiedades para su compra, que en realidad están en manos del Gobierno de la Ciudad.
  • Por los inmuebles, “Las Gordas” –como se las conocía- pedían una cifra de $60 mil, con una entrega inicial de $30 mil.

La policía detuvo hoy a dos mujeres que estafaban a compradores de casas ofreciéndoles a bajo precio inmuebles que en realidad están en poder del Gobierno porteño por haber sido expropiados o no tener herederos.

Las dos mujeres detenidas son una abogada y su amiga, a las cuales se las conocía como "Las Gordas", y fueron arestadas por personal de la División Defraudaciones y Estafas de la Superintendencia de Investigaciones Federales.

Las fuentes consultadas indicaron que la maniobra comenzaba en un bar cercano al ex Mercado del Plata, donde la abogada ofrecía a los interesados propiedades expropiadas o de herencias "yacentes"(sin herederos), las cuales estaban en poder del Gobierno de la Ciudad.

Estas casas pasaban a un plan especial de adjudicaciones, según señalaba la profesional a sus víctimas.

Posteriormente entraba en escena la cómplice, una mujer de nacionalidad italiana quien fingía el rol de secretaria de un alto funcionario que supuestamente activaba los expedientes e impulsaba la adjudicación a cambio de $60 mil.

La maniobra incluía visitas a las propiedades o la exhibición de fotos de las mismas.

Al momento de las detenciones, las mujeres habían cometido unas 20 estafas contra personas que intentaban adquirir vivienda propia.

Las mujeres le pedían a la ocasional víctima un depósito inicial de $30 mil, solamente para el inicio del trámite, más otra suma similar a la firma del boleto, y una última cuota al de la posesión.

La primera parte la concretaban en el edificio que el Gobierno de la Ciudad posee en Carlos Pellegrini al 200, donde las mujeres hacían de cuenta que estaban por concretar la operación.

Así, le pedían a las víctimas que las aguardaran en un bar cercano y mientras una decía subir a una oficina simulando iniciar el trámite, la otra aguardaba en el hall.

Aprovechando la gran cantidad de personas que circulan por el lugar, la mujer con el dinero se daba a la fuga, mientras que la restante terminaba la tarea diciéndoles a las víctimas que todo había culminado en orden.

La policía, tras varias semanas de investigación, pudo dar con las dos estafadoras, incluso logró detener a una cuando intentaba subir a un taxi -con el dinero de una nuevo cliente damnificado en su poder- y la otra en un colectivo.

Ambas quedaron a disposición del juez de instrucción 15Carlos Cresseri, secretaria 146 del fiscal Santiago Atucha.

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