Fracaso argentino en los Juegos Panamericanos 2007


  • Se acabaron los Juegos Panamericanos de Río y la Argentina terminó en la séptima ubicación, lejos del podio.

 


La competición, en esta última ocasión, se disputó en la ciudad de Río de Janeiro, Brasil y albergó, como nunca en la historia de los Juegos, una cantidad record de atletas, para el continente: más de 5600 de 42 países diferentes y que participaron en 34 disciplinas diferentes, en todas sus categorías.

Los primeros habían sido recibidos en Buenos Aires, en 1951 y fue la primera  vez en la historia que la Argentina se quedó con el primer puesto del medallero, consiguiendo 150 preseas, de las cuales 68 fueron de oro. Este resultado es sucedido por el de Mar del Plata 1995, cuando Argentina también fue local, y donde consiguió 159 medallas, 40 de oro, marca nunca más alcanzada.


 


Y desde esos JJPP, la cosecha de lauros fue siempre en disminución.

Luego, los Juegos Panamericanos pasaron por México D.F (1955), Chicago, EE UU (1959), San Pablo, Brasil (1963), Winnipeg, Canadá (1967), Cali, Colom bia (1971), México D.F (1975), San Juan de Puerto Rico (1979), Caracas, Venezuela (1983), Indianápolis, EEUU (1987), La Habana, Cuba (1991), Mar del Plata, Argentina (1995), Winnipeg, Can adá (1999) y Santo Domingo, República Dominicana (2003).

El país con la mayor tradición dorada en la historia de los Juegos Olímpicos es Estados Unidos.

Y obviamente, desde la idea de hacer una competición similar a la máxima mundial, que organiza el COI (Comité Olímpico Internacional), en América, el más ganador de todos, no podía ser otro que el país del Norte. En total, 3916 medallas, de las cuales, casi la mitad han sido doradas.

Argentina, un país con una riquísima historia a nivel deportivo, con un nivel superlativo en varias disciplinas, cuarto país de América con más medallas logradas en JJPP y grande por sus atletas, no por el apoyo recibido por parte del Gobierno para fomentar que cada día más gente se acerque a practicar diferentes actividades, está lejos de donde merecería estar, si de garra, talento y ganas, se habla.

Lamentablemente, en varios Juegos pasados, este país, o mejor, los fanáticos del deporte, se han tenido que conformar con aspirar a estar entre los siete u ocho primeros puestos del medallero general, cuando en realidad, el potencial de los deportistas argentinos, da para mucho más. No para estar en el primer lugar como en aquellos Panamericanos del 51’. Pero sí, esos atletas, si los encargados de administrar los fondos, se interesaran y se dieran realmente cuenta de lo que ellos pueden dar y hasta dónde pueden llegar con más apoyo, Argentina estaría seguramente entre los primeros cinco mejores del continente.

Estos Juegos fueron, paradójicamente a la cantidad de deportistas que viajaron a Río de Janeiro, 440, record para la historia argentina, los que menos alegrías trajeron al país en muchos años: 59 medallas, 11 de oro, 15 de plata y 33 de bronce. Cuatro medallas con cinco oros menos que en Santo Domingo 2003.

Nuestra delegación terminó en el séptimo lugar del medallero general, la misma posición que alcanzara hace cuatro años en República Dominicana, pero como ya mencionado está, con una menor cosecha que en aquella competición.


 


Delante de los deportistas argentinos quedaron Estados Unidos, Cuba, Brasil, Canadá, México y Colombia.



Argentina ganó sus once máximas preseas en disciplinas en las cuáles se esperaba que lo haga como el canotaje, tenis, yachting, hockey sobre césped femenino o remo, pero decepcionó en deportes como el handbal, fútbol masculino, básquet o hockey masculino, de los que se esperaba mucho más.

También hay que decir, que en disciplinas en las que el país no estaba acostumbrado a destacarse, en esta oportunidad, hizo buenas actuaciones, como las artes marciales, tenis de mesa, atletismo y natación.

Río de Janeiro 2007 han sido los JJPP para que quienes se tienen que dar cuenta, se hagan cargo de la parte que les toca y que de una vez por todas, nuestros deportistas, tengan más roce internacional.

En líneas generales fueron unos Juegos Panamericanos que no quedarán en la retina de los seguidores del deporte argentino por los éxitos logrados, sino porque una vez más, nuestros atletas, demostraron que con un poco más de apoyo por parte del Gobierno, los resultados llegarán solos. Material y ganas de progreso, sobra.


 

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