Gilles Villeneuve, una leyenda inmortal
Se cumplen tres décadas del fatal accidente que apagó la vida del recordado piloto canadiense.
El de Gilles Villeneuve es el más claro qué ejemplo que no siempre los resultados mandan. Según cuentan las crónicas de diferentes épocas, solo dos pilotos tuvieron acceso al despacho personal de Enzo Ferrari. Uno de ellos fue Froilán González, el argentino que le dio a la casa de Maranello su primer triunfo en F1. Varios años después, otro de los mimados de “Il Comendatore” fue el canadiense.
En términos de eficacia, su paso por la Formula 1 lo hubiera colocado en una lista extensa de piloto que ganaron unas pocas carreras. Lo que hizo explotar su popularidad fue su estilo único de manejo sumamente veloz y espectacular; siempre al límite.
Llegó a la máxima categoría con 27 años y de inmediato causó sensación, al punto que sedujo al propio Ferrari que lo sumó a su equipo. Algo había de especial en él, de lo contrario, Enzo Ferrari, para quien sus autos eran sus hijos, no hubiera admitido a un piloto así, que de vez en cuando volvía caminando al box.
Fue entonces cuando sobrevino el choque y la Ferrari se voló de la pista a una velocidad estimada de 229 kilómetros por hora. La consecuencias fueron fatales para Villeneuve, que a los 32 años perdió la vida instantáneamente al salir despedido del auto, en uno de los accidentes más crudos que se recuerden en la F1.
El austríaco Niki Lauda, un gran campeón y poco amigo de regalar elogios a sus rivales, lo definió así “Era el diablo más loco que jamás llegó a la Fórmula 1 ... El hecho de que, por todo esto, era un personaje sensible y amable pero durante el infierno que resultaba la largada y la salida, tomaba en serio a fondo la conducción lo que le hizo un único ser humano”.
En Ferrari dejó una huella imborrable, por eso la casa italiana preparó un homenaje especial al conmemorarse los 30 años de su desaparición física. Y fue nada menos que Jacques Villeneuve, Campeón mundial de 1997, quien manejó la Ferrari 312 T4 que inmortalizó su padre en la pista privada que la fábrica posee en Fiorano.
Aquí, un recordado duelo entre Villeneuve y el francés René Arnoux en el GP de Francia en 1979.
Dejá tu comentario