Habían pagado $5 mil por el rescate del repartidor, pero igual lo asesinaron

*Un joven repartidor de delivery de una parrilla fue secuestrado ayer y apareció esta mañana asesinado a 50 metros del Colegio Militar.

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Por NA

Un joven empleado de una parrilla fue encontrado asesinado a balazos en la localidad bonaerense de El Palomar, varias horas después de haber sido secuestrado y que se pagaran cinco mil pesos de rescate.



El cadáver del joven Diego Migueles, de 21 años, fue hallado con un tiro en el cráneo en Marconi, entre Rossetti y Matienzo, a pocos metros de la puerta del Colegio Militar de la Nación, de esa localidad de la zona oeste del Gran Buenos Aires.



Migueles había sido secuestrado en la localidad de Santos Lugares, partido de Tres de Febrero, cuando realizaba un reparto para la parrilla "Victor", situada en avenida La Plata al 3.600, de esa localidad del partido de Tres de Febrero.



El joven realizaba la tarea con una camioneta Chevrolet Meriva, con vidrios polarizados, perteneciente al dueño de la parrilla, quien a su vez es el hermano de su novia, según se supo.



Poco después, a través de su teléfono móvil, los secuestradores pidieron 30 mil pesos de rescate al cuñado, pero éste sólo reunió unos cinco mil.



El hombre entregó el dinero en plena madrugada, en las inmediaciones del estadio de Estudiantes de Caseros, de esa localidad.



En el caso intervino la Policía, recién cuando fue encontrada la camioneta abandonada.



Los uniformados llamaron al propietario y éste reconoció que su cuñado había sido víctima de un secuestro extorsivo.



Finalmente, tras un llamado anónimo al teléfono 911, el joven fue encontrado muerto en una zona descampada, utilizada como basural, a unos cuarenta cuadras del lugar en el que había sido capturado.



El cuerpo presentaba un disparo detrás de una de sus orejas y de acuerdo a las primeras pericias, llevaba varias horas muerto, por lo que se infirió que el crimen se habría llevado en horas de la madrugada.



Según trascendió, a los investigadores les llamó la atención que el cuerpo de la víctima haya sido arrojado a una zona permanentemente transitada por vehículos, corriendo el riesgo de ser vistos.



En el caso tomó intervención el fiscal federal de San Martín Jorge Sica, que suele intervenir en casos de secuestros.

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