La coartada que presentó Lucila
Lucila Frend, la principal sospechosa de haber asesinado a su amiga Solange Grabenheimer, declaró hoy por primera vez como imputada en la causa y, sin contestar preguntas del fiscal, aseguró que es inocente y que el día del crimen se fue a trabajar cuando su amiga dormía y recién regresó a su casa cuando hallaron el cadáver.
Frend aclaró al inicio de su indagatoria en las fiscalías de Vicente López que iba a relatar el día anterior y el del hallazgo del crimen, pero al terminar su exposición y comenzar las preguntas del fiscal Alejandro Guevara, la chica prefirió no contestar las preguntas.
Según la indagatoria, la joven inició su indagatoria contando un incidente que Solange había tenido el día anterior al crimen en la casa de su novio Santiago Abramovich.
"Sol había llegado muy alterada de la casa de Santi porque había tenido una pelea con una mucama de Santi que se le había empezado a insinuar. Esa noche explotó todo en la cocina donde esta mujer aparentemente se le fue encima y se agarraron de los pelos y se dijeron amenazas", señaló Lucila.
"Yo le pregunté si esa mujer sabía la dirección de casa y me dijo que no y, tipo veinticuatro, nos fuimos a dormir", agregó.
Luego, la imputada relató la misma coartada que dijo cuando declaró como testigo y cuando realizó su presentación espontánea por escrito al enterarse de que estaba imputada.
"Al día siguiente me levanté tipo 7, me cambié y me fui a mi trabajo. Creo que salí a las 7.20 o las 7.30. Sol estaba durmiendo, no hablé con ella ni tuve contacto pero sé que estaba durmiendo porque desde mi entrepiso se ve el entrepiso de Sol", indicó.
La precisión en el horario y el hecho de recalcar que vio a Solange durmiendo, es un elemento clave en su defensa ya que la principal sospecha del fiscal Guevara es que Lucila se retiró de la casa cuando ya había asesinado a Solange.
La joven comentó que aquel 10 de enero de 2007 llegó a su trabajo en el laboratorio "Glaxo Smith Klinne" en la localidad bonaerense de Victoria, partido de San Fernando, donde estuvo hasta las 17.30.
"A eso de las 11, llamé a casa y no atendía nadie. Le mandé mensajes de texto a Sol desde la computadora de mi trabajo desde la página de Nextel. Habrán sido dos desde mi trabajo y uno desde la casa de papá", relató al dejar constancia de que esa tarde trató de contactar a su amiga y no logró comunicarse con ella.
Lucila dijo que también llamó a "Auto Tint", la empresa de polarizado de vidrios de autos del padre de Solange donde la víctima trabajaba.
"Me atendió una mujer. Yo creí que era Celeste, pero puede no haber sido Celeste, sólo sé que me atendió una mujer", afirmó.
Esta aclaración se debe a que la empleada declaró en la causa que la imputada no llamó esa tarde al negocio y que ella lo recordaría porque es la única mujer que atiende el teléfono allí.
La joven continuó diciendo que del trabajo partió a la casa de su padre, adonde llegó a las 18.15. "Ahí me encontré con familiares suecos que estaban de vacaciones. De ahí nos fuimos a un restaurante pero yo no comí porque me tomé el tren para ir al cumpleaños de Valeria" Kohan, la prima de Solange que esa noche festejaba su cumpleaños en su departamento en el barrio porteño de Belgrano.
"Comenzamos a llamar a personas para ver si alguien sabía algo de Sol. Con Vale nos empezamos a preocupar y decidimos ir a la casa de Sol y mía. Arreglamos con Santi (el novio de Sol) encontrarnos allá", dijo.
"Primero llegamos yo y Vale (sic) y otra amigas. Yo quería entrar pero Vale estaba muy aterrorizada y me dijo que esperemos a Santi para entrar. Vale quería llamar a un guardia en un momento pero decidimos esperar a Santi", señaló la imputada.
En este punto Lucila se contradice con la prima de la víctima, quien en la causa dijo que fue la imputada la que no quería ingresar hasta que llegara el novio de Solange, cuando en realidad habían ido a ver si algo malo le había pasado.
"Cuando llegó Santi entramos los dos. Estaba el despertador sonando y yo vi el teléfono desconectado. Ahí me aterroricé. Santi subió las escaleras y cuando llega al cuarto de Sol grita 'Sol está en el piso y está todo lleno de sangre'", declaró.
"Ahí yo subí -aclaró Lucila-, la vi a Sol acostada en el piso boca abajo. Las sábanas estaban llenas de sangre y había sangre en la espalda de Sol. Le dije a Santi: 'Me parece que Sol está muerta'. Santi me dijo que no toquemos nada".
Con estos dichos Lucila buscó dejar en claro que ella también subió a ver el cadáver y que por eso pudo describir con lujo de detalles cómo estaba el cuerpo cuando declaró en la comisaría.
Es que tanto el novio como la prima de Sol aseguraron en la causa que Lucila nunca subió a ver el cadáver, por lo que el fiscal cree que supo cómo estaba el cadáver porque ella participó del crimen.
Lucila también quiso dejar en claro que su relación con Solange era excelente y que no había ninguna pelea que pudiera motivar un crimen.
"Con Sol teníamos un relación muy buena. Éramos confidentes, muy amigas. Los pocos problemas de convivencia fueron problemas domésticos. Tuvimos un problema a raíz de lo que pasó con Pablo pero lo solucionamos y quedó en el pasado", dijo Lucila sobre un altercado cuando su propio novio intentó conquistar a Solange.
Por último, Lucila aclaró su preferencia sexual para despejar las sospechas de que un conflicto lésbico-pasional entre ellas haya podido ser el móvil del crimen.
"Quería aclarar el aspecto sobre mi sexualidad: Soy heterosexual. Una de mis mejores amigas es gay y yo algunas veces la acompañé a un boliche gay, pero yo soy heterosexual, siempre me gustaron los hombres", recalcó antes de que el fiscal Guevara comenzara las preguntas y la chica y su abogado Sergio Pizarro Posse le informaran que no iban a contestarlas.
Grabenheimer (21) fue hallada asesinada el 10 de enero de 2007 en el PH que desde hacía un año y medio alquilaba y compartía junto a Frend en la calle Güemes 2280 de Florida, partido de Vicente López, en la zona norte del conurbano.
Solange estaba tirada boca abajo al costado de su cama y, según la autopsia, fue asesinada de cuatro puñaladas aplicadas en el cuello y tiene marcas en el cuello compatibles con la posibilidad de que previamente la hayan estrangulado.
Para el fiscal, Lucila es la principal sospechosa porque habría estado en la casa en el momento del crimen, porque la relación entre ambas estaba desgastada, porque cree que montó una escena para ser parte del hallazgo del cadáver e introdujo varios sospechosos para desviar la investigación.
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