La máxima categoría del automovilismo prevé un esquema más austero para sus competencias.
Ecclestone
Las oleadas que provoca una delicada situación económica como la actual, tienen repercusión inmediata en la Fórmula Uno. La fuerte vinculación que tiene la máxima expresión del automovilismo mundial con algunas de los colosos de la industria automotriz y con mega empresas de rubros variados, provoca que ante un momento complejo, se acoten los presupuestos destinados a la competición.
Hay dos casos que son emblemáticos y que marcaron una tendencia; la salida de Toyota y Honda. Ambas marcas japonesas interrumpieron su participación en la F1, entre otras cosas, por los elevados costos de sus respectivos programas de competición. También es cierto que, en los dos casos, decisiones erróneas y bajos rendimientos deportivos, apuraron la medida.
La semana pasada, Peugeot decidió bajarse de Le Mans, aduciendo recortes presupuestarios, lo que indica una tendencia que presumiblemente seguirán otras compañías del sector.
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El octogenario Bernie Ecclestone, algo más que un responsable comercial, el hacedor del formato actual de la F1 como negocio, se pronunció recientemente al respecto: "Debido a la longitud de nuestros contratos, estamos casi inmunes. Pero si la situación no cambia globalmente, debemos estar preparados para los problemas. Tan simple como eso", expresó en británico.
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Existen algunos indicios que sugieren un replanteo del presupuesto que las grandes empresas destinan a su promoción de imagen mediante el deporte motor. Podría tratarse de una cuestión de contratos, pero la salida de AT&T, que aportaba anualmente unos 7 millones de dólares en Williams, es para muchos un termómetro que tener en cuenta.
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Un reciente informe publicado en el periódico británico Express , da cuenta de una evaluación realizada sobre el funcionamiento de cinco equipos de primera línea y de un problema en común que los une; todos se han retrasado considerablemente en el pago de sueldos e insumos . ¿Otro síntoma?
Lo cierto es que a pesar de haber sido desmentido por el líder del proyecto Lotus Renault, Eric Boullier, en Europa crecen los rumores sobre una delicada situación financiera que estaría atravesando el equipo.
A los largo de las últimas temporadas, la F1 ha actuado en función de abaratar costos y una de las medidas más notorias ha sido la restricción de ensayos, que ahora se ajusta a un estricto calendario, prohibiéndose los costosos ensayos privados que ampliaba aun más la brecha entre los equipos poderosos y los modestos.
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