La danza de la muerte y el contacto entre Carter y Hamas
El encuentro de Annapolis parece remoto. Aquellos apretones de manos entre Mahmud Abas y Ehud Olmert, con George W. Bush como anfitrión, y el compromiso de avanzar hacia un acuerdo de paz palestino-israelí que pueda ser firmado antes de concluir el 2008, parece sepultado en los escombros que dejó el misil israelí que cayó en un área poblada de Gaza, dejando varios muertos, entre ellos una madre y sus pequeños hijos.
Es cierto que muchas veces los misiles Kasam lanzados hacia Israel, parten desde áreas pobladas de
¿Se equivoca el ex presidente demócrata de los Estados Unidos al dialogar con miembros de la organización fundamentalista? ¿Actúa irresponsablemente al decir que los gobiernos israelí y norteamericano debieran entablar contacto precisamente con los halcones del partido militarizado que rige sobre
Las dirigencias en Estados Unidos e Israel se preguntan sobre la verdadera intención de Carter al contactarse con la cúpula de Hamas. ¿Apuesta honestamente a colaborar con la salida de una crisis que asfixia al pueblo palestino de Gaza y mina toda negociación de paz? ¿O busca irresponsablemente un protagonismo estelar en el escenario que le permitió obtener un Premio Nóbel de
El resultado de la reunión entre el ex presidente norteamericano y el jefe político de Hamas, Haled Mashaal, parece contradictorio. Carter salió diciendo que la organización que gobierna
La disyuntiva es la siguiente: si Carter está en lo cierto y Hamás verdaderamente está dispuesta a negociar sobre la base de dos estados vecinos obligados a reconocerse y respetarse, entonces su apuesta al diálogo con la dirigencia fundamentalista es correcta. Incluso aunque los milicianos de Ezedim al Kasem sigan lanzando sus misiles Kasam sobre blancos civiles como Sderot y otras aldeas israelíes. Al fin de cuentas, en las guerras no se negocia con los amigos sino con los enemigos.
Ahora bien, si la realidad o la verdad están en la aclaración que hizo Haled Mashaal, entonces la negociación pierde sentido. ¿Por qué debería Israel favorecer políticamente a Hamás, en desmedro del líder de Fatah y presidente de
De este modo, la cuestión radica en saber con precisión cual de las dos versiones es la más aproximada a la realidad que gravita sobre la dirigencia fundamentalista. Porque actuar en un sentido u otro, contrariando tal realidad, conduciría los esfuerzos de paz inexorablemente hacia el abismo. Y en este punto es preciso aclarar que contra el diálogo y la pacificación actúan tanto quienes desde Hamás trabajan por la jihad eterna y el no reconocimiento a Israel, como quienes desde el gobierno israelí promueven la ampliación de los asentamientos y la construcción de nuevos enclaves de colonos en tierras palestinas de Cisjordania.
En rigor, el análisis sobre la gestión de Carter se equivoca al centrarse en la verdadera intención de quien, como trigésimo-noveno presidente de los Estados Unidos, impulsó el contacto directo entre Anuar el-Sadat y Menajem Beguin que derivó en los acuerdos de Camp David, estableciendo entre Egipto e Israel una paz que jamás fue violada. Lo que realmente importa dilucidar es la verdadera intención de Haled Mashaal al establecer contacto con el dirigente demócrata.
En este punto, corresponde desconfiar si se tiene en cuenta que fue precisamente Mashaal, desde su bunker en Damasco, quien torpedeó un tímido intento del recién asumido primer ministro Ismail Haniye de avanzar hacia el reconocimiento y el diálogo. ¿Cómo lo hizo? Ordenando a un sector de Ezedim al Kasem que realizara el ataque en el que secuestró, en agosto del 2006, al soldado Gilad Shalit, quien aún sigue en cautiverio.
Por primera vez ocurría en Hamás lo que tantas veces había pasado en Fatah y otras organizaciones palestinas: cuando la dirigencia intenta avanzar en posiciones negociadoras, hay sectores que se sublevan y sabotean tales esfuerzos. Mashaal lo hizo cuando Haniye tuvo su único gesto dialoguista. Sin embargo es precisamente eso, que sea uno de los halcones de Hamás, lo que aumenta el valor estratégico de un giro político de su parte. Pero…¿se trata de un giro político, o de una jugada para sembrar confusión y división, tanto en la dirigencia israelí como en Fatah y el gobierno de Mahmud Abas?
Tomando en cuenta la experiencia histórica, la conclusión es que ambas posibilidades tienen asidero. Lo que está claro es el error de quienes, en el gobierno de Ehud Olmert rechazan sondear la posibilidad que está abriendo Carter, usando como justificación lo que dijo Mashaal relativizando los dichos del ex jefe de
hace dos años.
En todo caso, lo que está fuera de dudas es la intención de James Earl Carter, el demócrata cuya presidencia padeció la embestida de los fanáticos jomeinistas en Irán y de los “marielitos” que llegaron navegando desde Cuba; el hombre que al dejar
Frente al drama de los millones de palestinos encerrados en Gaza, Carter está haciendo lo que no pueden hacer, en una primera instancia, los gobiernos israelí y norteamericano, ni
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