La droga de moda para calmar la ansiedad se usa "salvajemente"


  • Quienes la consumen para calmar la ansiedad la compran sin receta.
  • El clonazepam (una de las marcas más comerciales es el famoso Rivotril), se vende como pan caliente.
  • Durante los últimos dos años, su consumo en la Argentina aumentó un 20 por ciento.

En tiempos de velocidad absoluta, muchos buscan bajar el ritmo con fármacos para calmar la ansiedad. El preferido del momento es el clonazepam, un medicamento que genera dependencia a largo plazo. Su nombre comercial es Rivotril. Según los registros del observatorio de medicamentos de la Confederación Farmacéutica Argentina (Cofa), su consumo aumentó el 20 por ciento durante los dos últimos años en el país.

"La gente se cree psiquiatra y toma clonazepam sin preguntar a un profesional si debe continuar su uso", dijo al diario Clarín Néstor Marchant, presidente de la Asociación Argentina de Psiquiatras. Para su entidad, el clonazepam no debe ser consumido por más de cuatro meses. Después se puede seguir con psicoterapia.

Una caja de Rivotril de 30 comprimidos de 0,5 miligramos cuesta alrededor de 27 pesos. Hay otras 43 opciones en el mercado y algunas de ellas son más baratas que la marca líder.

Hoy, el Rivotril se convirtió en la droga de moda. Grandes y chicos la toman sin siquiera recordar que es un medicamento que se compra bajo receta. Al menos debería ser así. Sin embargo, se puede conseguir como si se tratara de una aspirina en cualquier farmacia. También, claro, por Internet.

"El medicamento bien controlado puede ser efectivo, pero genera tolerancia y hace que el paciente necesite aumentar la dosis. Tampoco debe ser abandonado repentinamente porque puede provocar el síndrome de abstinencia, con ansiedad, excitación, insomnio e irritabilidad. La consulta médica aporta su retiro gradual", explicó Marchant.

El consumo del clonazepam, según contó Carlos Gurisatti de la Cofa, aumentó de 5,1 millones de unidades en 2004 a 6,1 millones en 2006. A la vez, se redujeron las ventas de otras drogas de la misma familia, como el alprazolam y el bromazepam, que calman también la ansiedad y son sedativos. Tanto se impuso el clonazepam que se convirtió en uno de los 10 fármacos más vendidos del país, según la Escuela de Farmacia y Bioquímica de la Universidad Maimónides.

"Hay un uso salvaje del medicamento, por afuera del consultorio -señaló el jefe del departamento de psiquiatría del Instituto de Neurología Cognitiva (Ineco), Marcelo Cetkovich-Bakmas-. La angustia de la vida cotidiana es una reacción normal del organismo. Se debería intentar tolerarla y canalizarla. No tenemos por qué medicar en todas las situaciones problemáticas de la vida".

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