La familia del joven secuestrado dice que había sido amenazada

*La madre de Santiago Borda dijo que tiempo atrás el auto en el que circulaba el joven apareció "bañado en sangre".

NA
Por NA
La madre de Santiago Borda, el joven secuestrado esta madrugada en Villa Urquiza y liberado casi siete horas después tras el pago de un rescate, aseguró hoy que hace un mes habían recibido una amenaza, cuando su auto apareció bañado en sangre.
 
"Hace cuatro semanas apareció el auto lleno de sangre, están las denuncias hechas en la justicia", dijo la mujer al lado de su hijo en la puerta del edificio donde funciona la División Antisecuestros de la policía Federal, donde además advirtió a los delincuentes que "una madre es peor que un animal furioso".

El joven, de 29 años, fue secuestrado hoy por delincuentes que lo abordaron cuando llegaba a su casa, en el barrio de Villa Urquiza, y finalmente fue liberado cuatro horas más tarde, tras el pago de más de ocho mil pesos de rescate.

La liberación del joven -en buen estado de salud- se produjo en Villa Soldati, en el sur de la ciudad de Buenos Aires.

Según indicaron el propio damnificado y su madre, el secuestro no fue "al voleo" y los delincuentes contaban con datos previos de la familia del muchacho, cuyo padre es un profesional del rubro de la construcción.

Inclusive, la madre del joven, en un breve diálogo con la prensa, dijo que ya habían recibido amenazas y poco tiempo atrás su auto había aparecido "lleno de sangre".

Al ser consultada sobre la razón por la cual su familia podría haber recibido semejante mensaje mafioso, la mujer dijo: "es porque esta gentuza sabe que somos gente decente, que mi hijo es un estudiante de Medicina impecable, a punto de recibirse, y que estamos en contra de la delincuencia".

La mujer, que admitió que su familia recibió otras amenazas, advirtió a los delincuentes que no vuelvan a "meterse" con sus seres queridos.

"Yo lo que les digo a los delincuentes es que una madre es peor que un animal furioso", expresó antes de terminar su diálogo con los periodistas, acompañada por su hijo.

El hecho comenzó alrededor de las 3 de la madrugada de hoy en la calle Roseti al 2000, cuando Santiago Borda fue sorprendido por delincuentes en el momento en que llegaba a su domicilio, a bordo de su automóvil, un Citroën C3.

Los asaltantes, tres hombres y una mujer con la cara descubierta, se llevaron al joven en su propio auto, escoltado por un Peugeot, según contó posteriormente el propio Santiago.

Los secuestradores, de acuerdo con el relato del mismo damnificado, lo llevaron a una vivienda, en la que permaneció varias horas cautivo, y luego se llevaron su auto.

El joven señaló que en ningún momento fue atado, ni amordazado, aunque constantemente lo amenazaban de muerte.

Poco después, la familia comenzó a recibir varias llamadas en las que exigieron la entrega de unos 50 mil pesos de rescate, aunque luego se conformaron con una cifra
menor.

"Primero me trataban mal, pero después cuando se encaminó la negociación, mejoraron", reveló el joven al hablar con los periodistas pasado el mediodía, en la puerta de su casa.

De acuerdo con fuentes policiales citadas por el canal C5N, un familiar de Borda fue conducido en un sistema de "postas" por los delincuentes, hasta que finalmente le hicieron depositar un bolso con cinco mil pesos y 900 dólares, que la familia pudo reunir, en un cesto de basura.

A esa hora la Policía Federal ya había iniciado un operativo de rastrillaje, en el que fue encontrado el automóvil de la víctima totalmente quemado, en un playón situado en un complejo habitacional de edificios de Villa Soldati, en Lacarra al 3500.

El dato preocupó a la familia por algunos minutos, pero, finalmente, el joven fue liberado cerca de las 7 de la mañana, sano y salvo, en Mariano Acosta al 3400, también en Villa Soldati.


El muchacho, que se encontraba en estado de shock emocional, se reencontró enseguida con su padre y fue conducido a la sede de la Superintendencia de Investigaciones de la Policía Federal, en el barrio de Villa Lugano.

A pesar de que en un primer momento la Policía trabajaba sobre la hipótesis de un secuestro "al voleo", sin ninguna planificación previa, que habría comenzado como un asalto, los datos aportados luego por la familia Borda parecían desmentir esa posibilidad.

Borda, en una rueda de prensa posterior, reveló que los delincuentes contaban con "datos" sobre su familia.

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