"La gente ya no come por ver a..."

Télam
Por Télam

Hace 80 años nacía Wálter Gómez, uno de los delanteros más extraordinarios en los años ´50, que brilló en River Plate y el seleccionado uruguayo.


 


Fue el 12 de diciembre de 1927, en el barrio "La Unión", de Montevideo.


 


Adorado en River durante toda esa época, falleció el 4 de marzo de 2004, en un hospital público de Vicente López. Tenía 76 años.  Jugó 140 partidos e hizo 74 goles, entre 1950 y 1955. 


 


El célebre "Botija" -eufemismo en Uruguay para patentizar al crack del potrero- llegó a River en 1950, contratado por el presidente Antonio Liberti.


 


Lo fue a buscar a Nacional de Montevideo y su pase fue récord: costó algo más de un millón de pesos.


Wálter Gómez estaba suspendido por un año -en 1949 agredió a un árbitro durante un clásico entre Peñarol y Nacional- y no podía ir al Mundial de 1950 que ganó Uruguay -la hazaña contra Brasil, en el mítico estadio Maracaná- una de las tantas ironías del fútbol.


 


Habilidoso al extremo, capaz de gambetear en una baldosa, rápido, valiente e intuitivo, hizo goles inolvidables -le pegaba con las dos piernas y de volea- pero también los fabricó para sus compañeros, en especial Angel Labruna. 


 


River ganó tres campeonatos con él: 1952, 1953 y 1955. El "9" que se inició en el modesto club "Sol de América", en 1943, integró una delantera que marcó una época: Santiago Vernazza, Eliseo Prado, Wálter Gómez, Angel Labruna y Félix Loustau.


 


Entre el 1951 y 1955 hicieron 300 goles. 


 


En 1946 cuando lo adquirió Nacional con 18 años integró la selección uruguaya que jugó un amistoso en cancha de San Lorenzo, un partido a beneficio de Agremiados con un fuerte combinado nacional.


 


Ganó Argentina 5 a 1 -la época dorada- en el Viejo Gasómetro, pero el "Botija" Wálter Gómez deslumbró a las 50 mil personas asistentes. Allí, fue descubierto y se ganó la admiración para siempre. 


En 1956 fue al Palermo de Italia. Estuvo hasta 1959. En 1960 volvió a Nacional de Montevideo. Ya no era el mismo. Más tarde fue llevado al fútbol de Venezuela. Se retiró en 1963. En 1980 River lo tuvo como empleado.


 


Nunca se entendió demasiado en el ciclo de Rafael Aragón Cabrera -River varias veces campeón con Angel Labruna de entrenador- el rol de Wálter Gómez en el hall del Monumental. La directiva de River pudo darle otro destino.


 


Hace un cuarto de siglo, en River, el notable ex futbolista cumplía una tarea del área de "ceremonial". Otra de las grandes ironías del mismo fútbol. Recién fue reivindicado en 1999 en la despedida de Enzo Francéscoli.

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