La historia de las dos banderas de Boca en Japón: la que entró al estadio y la que no


  • Unos 2.500 hinchas se hicieron presentes en el Estadio Nacional de Tokio para ver la victoria de Boca ante el Etoile Sportive du Sahel.
  • Los barras debieron negociar el ingreso de las banderas y las sombrillas con el operativo de seguridad.

Se esperaba un Estadio Nacional de Tokio colmado. Y así fue: casi 80 mil personas acompañaron con todo en la primera semifinal del Mundial de Clubes. Eso sí: el puñado de hinchas de Boca se hicieron sentir y mucho durante el partido ante Etoile Sportive du Sahel, de Túnez. Aunque faltaba uno muy representativo…

Roberto Giordano no fue a Japón y es noticia. El peluquero más mediático de la Argentina se quedó en Buenos Aires, presentando la nueva temporada de verano y no pudo acompañar al equipo de Russo como siempre. Algunos contentos.

Mientras tanto, a miles de kilómetros, unos 2.500 hinchas del equipo argentino, procedentes de las más diversas partes del mundo, que invirtieron como mínimo cinco mil dólares cada uno, alentaron al equipo desde el minuto cero, en el debut en el Mundial de Clubes.

La Doce”, encabezada por el nuevo jefe de la barra brava, Mauro Martín, estuvo representada por la famosa bandera azul y oro que les regaló Diego Armando Maradona, con la inscripción "C.A.B.J. Podrán imitarnos pero igualarnos jamás", que fue traída en el avión que transportó al equipo hacia Tokio y desplegada en el mítico estadio Nacional, escenario de los Juegos Olímpicos de 1964.

Los simpatizantes de Boca se ubicaron en la zona de las populares y allí se pudieron observar numerosas banderas y sombrillas que tuvieron también el aporte de los hinchas japoneses de las peñas de Boca Juniors ubicadas en las ciudades de Niigata, Saitama, Yokohama Kashiwa y Tokio.

Pero antes hubo todo un operativo para lograr el permiso: la barra brava negoció con la seguridad del estadio el ingreso de la bandera gigante. Debido a las dimensiones de la bandera, la guardia de seguridad del estadio pidió a La Doce que la desplegara para revisarla, lo que se hizo en el playón que rodea a las tribunas populares.

Un requisito ineludible: tenían una bandera con un auspiciante, la empresa de indumentaria que viste a Boca, pero los organizadores les dijeron que ellos no iban a dejar pasar ya que el torneo tienen como sponsor a la empresa rival.

Encabezados por Mauro Martín, el grupos se trasladó desde el hotel Keio Plaza, en el barrio de Shinjuku-ku, hasta el estadio nacional a bordo de un ómnibus.

Crease o no: La Doce se movió por el Estadio de Tokio como si estuviera en La Bombonera… Cosas del fútbol... argentino.

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