La Justicia resuelve si dicta prisión preventiva para los siete detenidos
Al juez César Melazo se le acaba el tiempo para determinar la suerte que correrán los hombres señalados por el fiscal Marcelo Romero.
Carolina
Por Télam
En su pedido, el fiscal detalló que durante 2009 "se cometieron cien salideras bancarias por mes en toda la República; en los últimos seis meses se perpetraron 300 salideras" y añadió que "los días selectos por los delincuentes resultan los miércoles" y que el mes más intenso en este tipo de delitos es el de julio.
Para el fiscal, Carlos Jordán Juárez, es "el jefe de la organización delictiva" ya que organizó "la logística para perpetrarlo, proveyendo vehículos, comunicaciones y recurso humano, monitoreó la marcación desplegada por (Miguel Ángel) Silva en forma personal y telefónicamente".
Además, le imputó haber ordenado "los desplazamientos del resto de las células" y sostuvo que "impartió la orden de ejecución de la emboscada fatal, organizó la huída de todos y proveyó medios para que se profugaran (...) con la promesa de gestionar en forma espúrea e ilegal ‘arreglos’ policiales y/o judiciales, como el intento de ocultar bajo el telón de una compraventa el vehículo ford Eco Sport utilizado como apoyatura del equipo ejecutor".
Por otro lado, el fiscal consideró a Burgos como "autor material del ilícito" contra Píparo e Isidro Buzali, y a Luciano López y Calvimonte como coautores de ese hecho.
En tanto, Silva fue quien, para el fiscal, se encargó de corroborar que la víctima efectivamente extrajo del banco el dinero que luego le robaron.
Claramonte también tuvo "un rol esencial" al encargarse de "garantizar la impunidad de los autores materiales y miembros de la banda", indicó Romero.
Mientras que Moreno fue imputado como partícipe necesario del ilícito "al prestar ayuda indispensable e imprescindible, sin la cual el crimen no hubiera sido perpetrado según el plan urdido, asegurando el ocultamiento de las armas".
Por el mismo hecho, ya están procesadas pero sin prisión preventiva, Jennifer López Leguina (19), pareja de López, y Stella Maris Grizzia (28), quienes fueron liberadas hace diez días ya que se les imputó el delito excarcelable de "encubrimiento agravado",
además de que el fiscal consideró que no iban a entorpecer la pesquisa.
Carolina Píparo, que estaba embarazada de 9 meses, fue baleada el 29 de julio cuando con su madre, María Ema, fueron a retirar dinero a la sucursal del Banco Santander Río de 7 y 42, en La Plata.
Tras la diligencia, madre e hija regresaron a la casa de la primera, situada en las calles 21 y 36, y en la puerta fueron interceptadas por dos delincuentes que bajaron de una moto y la balearon a pesar de que ya tenían su dinero.
La mujer fue sometida a una cesárea de urgencia de la que nació Isidro, quien murió una semana después.
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