La maduración del fútbol argentino en la consagración de un equipo denominado "chico"
El estadio de Racing Club fue testigo de una verdadera fiesta del fútbol argentino en la consagración de Arsenal de Sarandí como el nuevo rey de la Copa Sudamericana. Más de 20.000 hinchas que presenciaron la coronación del equipo del Viaducto y varios de estos, eran simpatizantes de distintos clubes del fútbol argentino.
El pasado 5 de diciembre fue el día más grande en la historia de Arsenal de Sarandí que se hizo un lugar entre los grandes al adjudicarse la Copa Nissan Sudamericana 2007. Fue una final llena de emociones... con garra, coraje y corazón el equipo que dirige Alfaro desató la locura y llanto en el Cilindro de Avellaneda.
Pero el hecho más curioso se vivió en las tribunas... Más de 20.000 hinchas alentaron al conjunto argentino y entre ellos, no sólo hubo camisetas de Arsenal, sino también de varios equipos del país.
No en vano el uniforme de Arsenal de Sarandí es celeste con una banda roja en diagonal; dichos colores fueron elegidos para simbolizar la unión de los dos clubes más grandes de Avellaneda, tomando un color representativo de cada uno de ellos: Racing Club (celeste) y Club Atlético Independiente (rojo).
Este club, fundado hace 50 años atrás logró en su coronación la unión de varios hinchas de distintos equipos del fútbol local. Cientos de simpatizantes convivieron en las distintas tribunas del Cilindro de Avellaneda para apoyar al conjunto de Sarandí. Se vieron camisetas de Racing, Independiente, Boca, San Martín de San Juan, Quilmes, Newell´s, Argentino de Quilmes, entre otros.
Estas imágenes sólo se observan cuando juega la Selección, pero ese miércoles histórico se vio un cambio importante y una mentalidad diferente de cómo vivir el fútbol.
Se trata de una maduración del hincha argentino que no quiere barrabravas en los estadios y cree otra vez en la Justicia. También por la simpatía que despiertan los equipos denominados "chico" y por la unión de barrios.
Sin embargo, una de las más claras es que verdaderamente se está logrando ganar la batalla a los violentos que de a poco están desapareciendo y las familias pueden ir a ver un espectáculo deportivo en paz...
Ojalá que sigan apareciendo este tipo de hechos en las canchas que dignifican al deporte, a la familia y al verdadero hincha, ya que estos actos de "educación futbolera" reflejará resultados más que significativos sobre la pasión y el sentimiento por una camiseta de fútbol.
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